La mujer que mató a ladrón espera el juicio en mal estado de salud y no quiere vivir más
La denominada "justiciera de Villa Madero", quien irá a juicio oral por matar a un ladrón que había entrado a robar a su casa, enfrentará esta semana una vez más a la Justicia en una audiencia previa al proceso oral, mientras insiste en señalar que antes de ir presa, está dispuesta a quitarse la vida.
El próximo viernes a las 11 de la mañana, Bernarda Garay Ocampo asistirá a una audiencia donde las distintas partes ofrecerán la prueba y luego se prevé fijar la fecha de juicio oral en el cual estará acusada de "homicidio en exceso de legítima defensa".
A la audiencia asistirá la defensa de la imputada, a cargo del abogado Hugo López Carribero, el juez en lo Correccional de La Matanza Horacio Giusso, la fiscal Sandra Matesevich y también los familiares de David Cabral, la joven víctima del hecho, quienes son parte querellante en la causa.
La fiscal insistirá con pedir que Garay Ocampo sea condenada por el delito de homicidio simple, por lo cual podría recibir una pena de entre 8 y 25 años; mientras que la defensa reclamará la absolución.
El abogado de Bernarda aseguró que el estado de salud de la mujer es "pésimo" y que incluso ella "amenaza constantemente con suicidarse".
Hace poco, López Carribero pidió cuanto antes la realización del juicio oral ya que "Bernarda suspendió el suministro de medicamentos contra el cáncer, así como también las terapias psicológicas, concretamente se niega a recibir los medicamentos que le fueran prescriptos por el oncólogo".
"Ella ha decidido esta huelga de medicamentos sobre la base de estar sometida a este proceso y por la perspectiva de volver a estar detenida", señaló. Hasta la misma Garay Ocampo había manifestado: "si no me mata el cáncer estoy dispuesta a quitarme la vida, pero presa otra vez no voy".
El hecho ocurrió el 10 de octubre pasado, cuando la mujer estaba durmiendo en su vivienda, ubicada en la Avenida Vélez Sarsfield al 1.300, se despertó y observó a un hombre en el living de la casa.
El sujeto la redujo amenazándola con un arma de grueso calibre y con los cables del DVD y el televisor la maniató en su cama. Minutos después, el asaltante y un cómplice reunieron los elementos de valor que encontraron y escaparon de la casa.
Sin embargo, mientras se preocupaban por preparar el botín, uno de los asaltantes dejó olvidado un revólver sobre la cama. La víctima logró zafarse de sus ataduras, tomó el revólver olvidado por los ladrones y se lanzó a la calle a perseguirlos.
Cuando los encontró, uno de los delincuentes se dio vuelta y, según la mujer, en ese momento ella pensó que el sujeto tenía un revólver entre sus ropas y se asustó, por lo que le efectuó un certero disparo en el pecho, provocándole la muerte en forma inmediata.
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