La obesidad podría provenir de distintas partes del cerebro que controlan el apetito
La obesidad podría resultar de predisposiciones en ciertas partes del cerebro que controlan el apetito, según trabajos realizados en ratas, publicados este martes en Estados Unidos.
Los animales que presentaban una tendencia a la obesidad mostraron todos anomalías en centros cerebrales que juegan un papel esencial en el control del apetito, en relación a las ratas que no sufrían de obesidad.
Los investigadores descubrieron que las ratas obesas tenían deficiencias en las neuronas del núcleo arqueado, un grupo de células del hipotálamo. Esos defectos limitan la reacción del cerebro a la hormona leptina que suprime la sensación de hambre y regula las reservas de grasa en el organismo.
"Las diferencias en el desarrollo neurológico de esos animales pueden ser observadas desde la primera semana de vida", subraya Sebastien Bouret, un investigador de la universidad del sur de
California (oeste) y uno de los coautores del etudio.
"Los resultados de estas investigaciones muestran que la obesidad puede ser pre-programada en el cerebro desde los primeros estadios de la vida", agregó, subrayando que "la gran incógnita es ahora saber cómo resolver ese problema".
Las ratas utilizadas en esta investigación podrían ser un buen modelo para estudiar la obesidad en el hombre porque comparten muchas características con los humanos, entre ellos los factores enéticos, explican los autores del estudio, que aparece en la revista Cell Metabolism de febrero.
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