La renuncia del Turco Mohamed: esa noticia que me quebró el alma

Seguramente el 4 de septiembre de 2007 será recordado como uno de los días más tristes en la historia del Club Atlético Huracán. La renuncia del Turco Mohamed como técnico del equipo es un golpe tremendo y una herida que tardará mucho tiempo en cicatrizar. Es como esa novia que te deja plantado con todos los invitados en medio del altar.

Cuando escuché la información en un medio televisivo tenía la esperanza de que no fuera cierta o que se tratara sólo de un rumor. Enseguida otros noticieros confirmaban esa terrible noticia que nunca quería escuchar. La salida del turco me generó pura tristeza, desilusión, mucha bronca, y por sobre todas las cosas una enorme impotencia como a todos los hinchas de Huracán.

Mohamed es ese símbolo contemporáneo para muchos jóvenes del globo que nunca gozamos de la grandeza de nuestro club. Pero también es un emblema para los que ya peinan canas y gracias a él lograron el sueño de ver nuevamente al equipo en primera.

Es ese hombre que volvió a dirigir a Huracán a pocos meses de la muerte de su hijo y con ese dolor inmenso a cuestas convenció a un plantel mediocre de que estaba en condiciones de alcanzar la gloria deportiva. Y vaya si lo lograron…..

El Turco logró ese milagro y armó un equipo con jugadores de medio pelo que a él le están rindiendo en primera y que ilusionaban con hacer una digna campaña en primera. Ni más ni menos que eso, cuando hace unos meses nos comíamos 5 contra ignotos equipos como Villa Mitre o Tiro Federal.


 


No recuerdo que una hinchada coreé el nombre de su entrenador cada vez que el equipo ingresa a la cancha, sin destacar a un sólo jugador. Porque él es el hombre, el referente, el sueño y la ilusión perdida.  Voy a extrañar el "olé, olé, olé, Turco, Turco"  de cada partido.

Es la misma hinchada que protesta a gritos por la renuncia de su entrenador (toma de las instalaciones del club mediante) rogando por su continuidad. ¿Dónde se vio una cosa similar?

No hay institución en el fútbol argentino en la que haya un idilio tan grande entre los simpatizantes y un ex jugador. Ni siquiera es comparable con el vínculo amoroso que sostienen Boca y Diego Maradona porque el nuestro es un amor que supera todas las barreras.

Mohamed hizo tanto por este club que ni siquiera merece el calificativo de traidor como ocurrió con otros entrenadores, incluyendo al actual presidente, que abandonaron el club en medio del barco para dirigir en otras instituciones.

Venga quien venga los hinchas no estaremos conformes. Ni aunque nos traigan a Van Gaal, a Bianchi o al multicampeón Ferguson. Queremos a Mohamed. Porque lo que se fue no es sólo un entrenador, es mucho más que eso. Es la identidad quemera, es el amor incondicional al club, es sentir los colores en la sangre. El Turco es Huracán.


 


Ahora no sé que será el futuro de este equipo que, al menos, es incierto. Ya imagino el clima de velorio que se vivirá el sábado en el Palacio Duco en el partido ante Gimnasia. Sólo le pido a los jugadores que dejen la vida en la cancha, como en todos estos partidos, por el bien de nuestra querida institución.


Y a todos los dirigentes: a los responsables de los descensos del 86, del 99 y del 2003 y a los de ahora les digo: "Muchas gracias por haber fundido un club que alguna vez fue grande y que hoy debe $40 millones"



La verdad que no soy conciente de lo que represento en el hincha de Huracán. Trato de hacer todo con el corazón y siempre por amor por al club”, me dijo el turco hace más de dos meses la noche en que los hinchas apoyamos al equipo con un banderazo de cara al partido de la promoción ante Godoy Cruz.

Seguramente, Turco aún no sos conciente de lo que representas en el hincha de Huracán. De haberlo sabido, no te hubieras ido, no nos hubieras dejado. Si al menos quedara una chance, te pido que reveas la decisión. ¡No te vayas, turco!, no ahora. Por favor…..

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