Las medias sucias, ¿una posible solución para la malaria?
Un investigador determinó que el olor de esa prenda usada es el que atrae al mosquito transmisor de la enfermedad.
Por EFE
"Cada año, se producen en el mundo 250 millones nuevos casos de malaria. Casi 800.000 personas mueren anualmente a causa de esta enfermedad. Y la mayoría de los muertos son niños", dijo Singer.
La búsqueda de una solución a la malaria es uno de los grandes desafíos médicos de todo el mundo. Y la investigación de Okumu abrió una prometedora nueva vía para atajar el problema.
"Ya no es materia de discusión. Ahora sabemos que los mosquitos huelen ciertos compuestos en las personas. Por eso es por lo que van hacia ellos" añadió.
Pero para llegar a ese conocimiento, Okumu y su equipo del Instituto de Salud Ifakara de Tanzania tuvieron que completar una detallada investigación.
"Desde un principio sabíamos que los mosquitos pican en la zona de las piernas. También sabíamos que los mosquitos no ven a las personas, sino que huelen a la gente. Así que el desafío inicial era identificar los químicos que los humanos producen y que atraen a los mosquitos", explicó.
"Investigamos químicos que proceden del aliento, de la piel, de emanaciones y del sudor. Y cuando los identificamos exactamente, con la ayuda de laboratorios en Europa y Estados Unidos, la siguiente fase fue bastante fácil", continuó.
Okumu acudió a una compañía química y solicitó esos compuestos químicos para probarlos individualmente y de forma combinada con mosquitos. Finalmente, determinó que una mezcla de productos que huele igual que medias sucias es la que más atrae a los insectos.
Para verificar las pruebas de laboratorio en el mundo real, el investigador tanzano utilizó un simple experimento. Viajó a una pequeña comunidad del país africano, colocó en el interior de una vivienda la mezcla sintética y en otra casa cercana a un "conejillo de indias" humano.
"Lo que comprobamos es que de forma consistente, cuatro veces más mosquitos acudían a la casa con la mezcla sintética que a la casa con el voluntario", dijo Okumu.
Pero el objetivo final de Okumu no es atraer a los mosquitos que transmiten la malaria, sino matarlos. Para ello creó un aparato que imita a un ser humano. En su interior colocó las "medias sucias" y agentes para liquidar a los mosquitos.
Con el dinero de Grand Challenges Canada y la Fundación Bill y Melinda Gates, durante los dos próximos años Okumu mejorará el aparato, estudiará su impacto epidemiológico, averiguará el mejor lugar para colocar los aparatos en los poblados y encontrará la forma culturalmente más práctica para su utilización.
Las Más Leídas
Dejá tu comentario