Liderar, maternar y descansar: cómo las mujeres redefinen el equilibrio en tiempos de vacaciones

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Cada vez más mujeres en roles de decisión desafían mandatos y apuestan a una organización consciente para integrar trabajo, maternidad y bienestar.

En la actualidad, el liderazgo femenino convive con una maternidad activa y comprometida, derribando viejos prejuicios que durante años intentaron presentar ambos mundos como incompatibles. Mujeres que dirigen empresas, gestionan lo público o emprenden proyectos propios demuestran que ocupar cargos jerárquicos y criar hijos de manera presente no solo es posible, sino también enriquecedor.

“Desde la experiencia de muchas mujeres que lideramos en ámbitos públicos y privados, puede afirmarse que la maternidad y el liderazgo comparten habilidades clave: la paciencia, la escucha activa, la capacidad de anticipación y la gestión simultánea de múltiples responsabilidades”, explica Valeria Díaz, especialista en Ética y Transparencia a minutouno.com. En ese sentido, agrega: ”El llamado 'multitasking' no es solo una exigencia, sino una competencia que muchas mujeres desarrollan tempranamente y luego trasladan al ámbito profesional".

Con el paso del tiempo, el foco dejó de estar puesto en la búsqueda de la perfección absoluta. Hoy, el desafío central para las mujeres líderes es administrar su energía y comprender que no existen compartimentos estancos entre la vida personal y laboral. Desde esta mirada más integrada, el autocuidado se vuelve una prioridad y el equilibrio pasa a ser una decisión estratégica.

“En lo personal, organizar y planificar mi vida fue una decisión consciente y estratégica. Eso me permitió hacer siempre lo que me gusta: nunca dejé de formarme por la casa o por mis hijos, y tampoco renuncié a oportunidades profesionales por ser mamá y siempre fui una mama super presente que disfruta de su maternidad. Entendí que no se trata de elegir, sino de integrar”, reflexiona Valeria Díaz.

El debate sobre el llamado “síndrome de las working moms” suele poner el foco en la maternidad, pero el problema es más amplio. Las mujeres, en general, continúan asumiendo una carga desproporcionada de responsabilidades, lo que impacta tanto en su desarrollo profesional como en su bienestar emocional.

Qué hacer para lograr el equilibrio

En este contexto, la organización aparece como una herramienta clave. Establecer límites claros, apoyarse en redes, generar acuerdos familiares y gestionar el tiempo con criterio son estrategias que marcan la diferencia. No se trata de hacer más cosas, sino de hacerlas mejor, con objetivos claros y prioridades definidas. “Hoy las mujeres no buscamos hacerlo todo, sino hacerlo con estrategia. Priorizar, planificar y soltar la idea de perfección es también una forma de liderazgo.Cuando una mujer se organiza con propósito, no se divide: se multiplica”, explica Valeria Díaz.

Durante las vacaciones, este enfoque cobra aún más relevancia. Lejos de ser solo un paréntesis, el receso se convierte en una oportunidad para repensar rutinas, redistribuir responsabilidades y fortalecer los vínculos familiares. También es un tiempo valioso para compartir con los hijos, descansar y aceptar que no existe un “plan ideal” que lo contemple todo.

Al igual que en el ámbito laboral, en las vacaciones es fundamental definir qué es urgente, qué se puede delegar y qué puede esperar. El liderazgo no se suspende: se adapta. Planificar, poner límites y permitirse disfrutar son formas concretas de ejercerlo.

Persisten, sin embargo, obstáculos como la culpa, los estereotipos de género y la presión social por “llegar a todo”. Frente a ese escenario, el verdadero cambio aparece cuando las mujeres priorizan lo importante sin exigencias imposibles. Cuando la organización es consciente, ganan la familia, el trabajo y el bienestar personal.

El crecimiento del poder femenino en espacios de decisión es una realidad. En ese camino, las mujeres siguen demostrando que liderar, emprender, gestionar y maternar no son roles opuestos, sino dimensiones que pueden convivir. No se trata de ser una “súper mujer”, sino de ejercer un liderazgo humano, estratégico y auténtico, tanto en lo profesional como en la vida cotidiana.

Super mamá 2

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