Liverpool se quedó con el clásico ante Everton

*El equipo del argentino Javier Mascherano ganó en el último minuto.

EFE
Por EFE

El Liverpool consiguió una victoria agónica tras anotar un penal en el tiempo de descuento ante el Everton (1-2) en uno de los derbis más vibrantes de los últimos años, y sale indemne de un partido que se le había puesto en contra tras el gol en propia meta de Sammy Hyypia.

Los 'Spanish Reds' llevaban camino de dilapidar sus opciones al título con un nuevo empate, el que habría sido el cuarto en cinco partidos, cuando un disparo de Voronin fue desviado por el defensor Neville con la mano. El penal, el segundo a favor del Liverpool hoy, lo consiguió Kuyt para darle a los de Benítez un triunfo balsámico.

La victoria del Liverpool, sin embargo, no ocultó sus carencias, descaradamente visibles en los últimos encuentros. La dupla Mascherano-Sissoko en el centro del campo tan solo sirvió para agudizar la sensación de burocracia de un equipo que se ha vuelto demasiado previsible.

Mascherano funcionó en la destrucción del juego de los 'toffees' y Sissoko en la destrucción del juego propio, muy desafortunado hoy el ex valencianista.

Benítez situó a Steven Gerrard en la banda derecha, una posición en la que el capitán no se siente cómodo. Gerrard, bien porque así se lo pidió Benítez, bien porque su tendencia natural es caer al centro del campo, se movió por cualquier posición que no fuera la de interior derecho.

Con Gerrard perdido en todas partes, el único que aportaba algo de creatividad era el israelí Benayoun, cuyo pase para Voronin pudo suponer el 0-1 ya en el minuto 5 de partido. El ucraniano disparó flojo en lo que pareció más un pase hacia Howard, portero del Everton.

Mientras el conjunto de David Moyes llevaba peligro para Reina, único español hoy en el Liverpool, de la mano de las faltas y saques de esquina lanzados con destreza por Arteta, un jugador relacionado con el Real Madrid esta semana en la prensa inglesa y española.

En uno de ellos, el nigeriano Anichebe peinó un balón que salió por poco por encima de la portería de Reina.

A ese ritmo el gol no debía tardar. Así, en el minuto 38, tras una serie de rechaces, Hyypia anotó en propia meta para el Everton. El compatriota de Raikkonen despejó mal un balón que se colocó perfecto tras dar en el palo de Reina.

Y cuando el Liverpool ofrecía su versión más vulgar, ya en la segunda parte, Gerrard cambió el guión del choque. El líder de los 'reds' protagonizó un contraataque, el único arma de los de Benítez, que provocó la expulsión de Hibbert, después de trabar al centrocampista del Liverpool dentro del área.

Tras el gol de Kuyt, el Everton no se amilanó con diez y tuvo ocasiones por parte de Yakubu y Anichebe.

Gerrard, que había comandado la reacción de un Liverpool pusilánime hasta entonces, se quedó paralizado unos instantes cuando vio el cartel que indicaba su número desde la banda.

Benítez decidió sustituir al capitán en el minuto 71 ante la sorpresa de todo Goodison Park, que primero enmudeció y luego celebró el cambio.

Lo cierto es que el Liverpool contó con ocasiones claras a partir de ese momento, con el Everton demolido por el esfuerzo. Sin embargo, Voronin y Sissoko desaprovecharon disparos muy claros dentro del área.

El Liverpool, que había echado en falta la movilidad de Fernando Torres y el papel de hombre orquesta que desempeñaba Xabi Alonso en los primeros momentos de la temporada, estaba lanzado a por el partido.

Y en el último momento, con todo perdido, o empatado, un disparo de Voronin fue repelido por Neville, defensa, tras un paradón espectacular.

El penalti, conseguido con esfuerzo de nuevo por Kuyt, fue la metáfora de un encuentro muy trabajado por parte de los de Benítez, que festejaron la victoria como si de una final se tratase, conscientes de que el triunfo les pone de nuevo en la lucha por el título.

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