Lo que podemos aprender de los animales

Los animales humanos, desde que se tiene registro histórico, han tratado de avanzar conquistando nuevos territorios  por el simple afán de poder y de acumulación de riquezas. Los distintos grupos de animales no humanos, pueden desplazarse pero tan solo siguiendo su instinto, para buscar fuentes de agua y alimentación, y de acuerdo al orden que la naturaleza les tiene reservado.

Los que son territoriales, o sedentarios y se agrupan en comunidades, tienden a ayudarse y colaborar en las distintas tareas que tienen asignadas.

Desde las abejas de una colmena hasta las familias de chimpancés con inteligencia superior respetan los roles asignados. Sus tiempos son los de este mundo, y los ciclos, los que sus genes mandan.

Cada especie y desde que han ido apareciendo en la tierra como resultado de la evolución, se ubicaron en un determinado peldaño de la pirámide ecológica, depredando a los que por abajo se encuentran o siendo depredados por quienes se ubican por encima en la mencionada pirámide, pero todo en forma natural y solo con el fin de saciar sus necesidades.

Las poblaciones que se desplazaban llevaban con ellos a sus animales, pero tan solo por limitadas distancias, condicionadas por la capacidad de desplazamiento. Es tan solo en los últimos miles de años que las distancias recorridas y los desplazamientos poblacionales se incrementaron, y luego los barcos y más tarde los aviones facilitaron el traslado de animales de un punto a otro de la tierra. Esto se ha hecho en forma legal o como tráfico ilegal, a lo que se debe agregar que la incorporación de especies exóticas supo traer aparejados desequilibrios en cada ecosistema y daños no previstos por quienes decidieron la importación de especies no autóctonas.
 
Las postrimerías del siglo XX encontró a la humanidad sometiéndose a la globalización, sin darse cuenta que la desaparición de barreras trajo como consecuencia que todos los animales humanos y no humanos estemos confinados globalmente en este gran gueto y sin respetar los códigos que permiten que la vida siga siendo viable. A corto plazo la superpoblación y la escasez de alimentos incluyendo al agua potable como tal, será un detonante que afectará a todos los individuos, colapso para el que no se avizora una solución viable.
Las consecuencias del calentamiento global son por todos conocidos y me exime de comentarios, pero quiero recordar que nos afecta a todos humanos y animales.
 
La vida empezó en el mar con las algas y fue evolucionando.

Los seres que se encuentran más abajo en la estructura piramidal de sustento vital, son de vidas más cortas y con una mayor plasticidad y adaptabilidad que le permite mutar y adaptarse a las nuevas situaciones.

Las bacterias resisten a los antibióticos y siguen viviendo. Los parásitos internos han presentado resistencia a los medicamentos tradicionales, y los externos como los piojos, se han hecho también resistentes a las drogas utilizadas.

El hombre al tener un período de vida más prolongado y estar tan especializado, requiere de varias generaciones para ir adaptando sus genes a los nuevos tiempos. La gran diferencia es el lapso demandado; los cambios de una bacteria requiere breves períodos. Los del hombre siglos.
 
www.minutouno.com  refleja cada día en sus noticias, muestras de que el hombre parece estar en regresión, y las muestras de ello se encuentran en lo social, el lenguaje, los hábitos, y demás aspectos que los acerca más a su lado animal humano. Paralelamente se reflejan informaciones provenientes de centros de investigación de distintas parte del mundo que rescatan y destacan aspectos de la inteligencia animal, que se encontraban subestimados, y que desde mi visión resultan ser el fruto de la evolución de diferentes especies. 
Tal vez sea el momento en que debamos detenernos a observar las conductas y los recursos de la inteligencia animal, para rescatar las estrategias y herramientas que nos permitan revertir el caos hacia el que nos conducimos.
 
No debe el lector olvidar que en etapas prehistóricas, muchos de los animales que entonces poblaron esta tierra - entre ellos los grandes dinosaurios- son hoy el petróleo por el que compiten países y se generan guerras.
 
Prof. Leonardo José Sepiurka 

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