Macabro: una mujer fue descuartizada en un rito por su marido y suegra

*Una mujer y su hijo torturaron hasta la muerte a una joven peruana en una torre de Villa Lugano porque creían que era infiel.
*La policía pudo esclarecer el hecho gracias a un osito de peluche.

NA
Por NA
Una madre y su hijo fueron detenidos hoy acusados de haber torturado, asesinado y descuartizado durante un presunto ritual a una joven peruana, cuyo cadáver fue hallado seis meses después dentro de una valija en el Riachuelo.

Las detenciones se llevaron a cabo alrededor de las 6:30 de hoy, una de ellas en el quinto piso del edificio escalera 36, Torre A, de las calles Montiel y 2 de Abril, en el barrio Piedrabuena de Villa Lugano -en Capital Federal-, y la otra en una vivienda de la localidad bonaerense de Gregorio de Laferrere.

La investigación de la División Homicidios de la Superintendencia de Investigaciones Federales permitió concretar la aprensión de Stella Maris Giunta, de 48 años, y de su hijo Julio César, de 23, acusados del crimen de Vanesa Bernardita Giunta, de 27 años.

El desenlace de este episodio se produjo gracias a la declaración de una menor de edad que habría presenciado el brutal asesinato ocurrido en febrero de 2007.

Locura espiritista a base de celos

Según explicó en su declaración la nena, el episodio se produjo a raíz de una sesión espiritual en la que la mujer ahora detenida recibió la "comunicación" de que la joven peruana concubina de su hijo lo estaba "engañando" con otro hombre.

Fue así que la mujer, junto con otros dos hombres que serían su hermano y su hijo, torturó a Vanesa dentro de una habitación de su departamento para que confesara su "otra" relación introduciéndole una cuchara caliente en la boca.

Luego, la rociaron con combustible y la prendieron fuego, provocándole heridas que la dejaron en muy grave estado y al borde de la muerte.

Finalmente, los acusados llevaron a Giunta hasta la cocina y la golpearon en la cabeza con un objeto contundente frente a los pequeños hijos de la víctima.

Borrando las pruebas del delito

No conformes con el crimen, los detenidos tomaron una sierra y un serrucho con los que cortaron los dedos de las extremidades de la joven peruana, a quien además le quitaron las piezas dentales para evitar que fuera identificada.

Con los mismos elementos descuartizaron a la chica, cubrieron los trozos con cal y la introdujeron en una valija junto con un osito de peluche perteneciente a la menor que declaró como testigo en la causa y que reveló no saber lo que sucedió con ese bulto.

Fue así como en agosto de 2007, la Prefectura encontró el cadáver descuartizado de la joven dentro de una valija que flotaba en las aguas del Riachuelo a la altura de la localidad bonaerense de Dock Sud.

Los restos fueron encontrados cerca de unos contenedores ubicados al costado de la Isla Maciel, a la vera del Riachuelo, bajo el puente de la autopista Buenos Aires-La Plata.
  
Los trozos del cadáver se encontraban en avanzado estado de descomposición, por lo que fue difícil establecer la identidad de la víctima, ya que tampoco tenía sus dedos y dientes.

Un osito de peluche, clave en el esclarecimiento

Uno de los elementos que permitió saber de quién se trataba fue el hallazgo del osito de peluche perteneciente a la menor.

Los investigadores ataron cabos y llegaron hasta el departamento de la mujer ubicado en el barrio Piedrabuena, donde finalmente detuvieron a la imputada, y luego a uno de sus hijos, que se había "exiliado" a Laferrere debido a los problemas por venta de drogas que tenía en su domicilio natal.

Los detenidos quedaron en manos del juzgado en lo Criminal número 48 porteño, a cargo de Alicia Iermini, junto con la Secretaría 45 de Néstor Pantano.

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