Macri, el "roba-técnicos"

*No es la primera vez que el presidente de Boca deposita su mirada en técnicos que están dirigiendo en la Argentina.
*Miguel Angel Russo es el gran candidato y Boca está dispuesto a "sacárselo" a Vélez.

Cada vez que las urgencias están a la vista cuando un equipo queda acéfalo de entrenadores, lo mejor es recurrir a lo que uno tiene a mano, sin importar demasiado si alguien está trabajando en otro cub.


 


¿Por qué Mauricio Macri tiene la costumbre de seducir a otros técnicos que están al frente de otros equipos? ¿Dónde quedaron los famosos "códigos" en el fútbol? Son preguntas que tal vez el propio presidente de Boca tampoco sepa cómo responder.


 


Lo cierto es que no es la primera vez que Macri recurre a este tipo de "artilugios" a la hora de seducir a un técnico "ocupado", siendo un gran "roba-técnicos" en el fútbol doméstico.


 


El primer antecedente ocurrió tras la rápida y olvidable salida del Chino Benítez como técnico de Boca. El equipo auriazul acababa de ser eliminado en la Copa Libertadores 2005 frente las Chivas de Guadalajara.


 


Boca había sido goleado en México en el partido de ida por los cuartos de final, por 4 a 0, y debía marcar la misma cantidad de goles recibidos para forzar la definición por penales en la Bombonera. El equipo apenas igualó sin goles frente a los mexicanos y cuando el ambiente estaba caldeado, el técnico cometió el error "imperdonable" de haber escupido a uno de los rivales (Bofo), que había sido expulsado.


 


Inmediatamente, Benítez fue despedido de la institución (se dice que el técnico había presentado la renuncia), pero Boca salió a buscar a un DT que estaba trabajando, aunque la "lógica" (si es que  la hay en el fútbol argentino) era recurrir a un entrenador desocupado.


 


Por eso, Macri y compañía le ofrecieron el cargo a Gustavo Alfaro, por entonces entrenador de Quilmes, de gran campaña durante esa temporada. La oferta repercutió en los medios, y el técnico desmintió lo ocurrido, pero lo concreto es que Alfaro no fue a Boca por "respeto" a la institución que estaba dirigiendo.


 


Lo mismo ocurrió con Basile cuando era DT en Colón. La danza de nombres no convencía a la dirigencia de Boca y hasta el propio Maradona sonó fuerte como entrenador "xeneize".


 


Pero Diego, que siempre había señalado públicamente su sueño de dirgir a Boca, desistió de la oferta por considerar que "no era el momento" y por eso recomendó al Coco. Los dirigentes le hicieron caso a la máxima estrella del club de la Ribera y fueron a buscarlo.


 


Basile coqueteó con Boca y lo negó. Pero más tarde, consideró que era el momento justo y una asignatura pendiente para dirigir a Boca y, seducido por la tentadora oferta económica, pegó un portazo en Santa Fé e inmediatamente se hizo cargo de la dirección técnica del equipo más popular de la Argentina.


 


Tanto los hinchas como los dirigentes de Colón quedaron sorprendidos por la abrupta salida de Basile a tal punto que fue considerado "persona no grata" en la institución sabalera.


 


Ahora que perdió de manera insólita el Apertura en manos de Estudiantes y ante la salida de La Volpe, la danza de nombres comenzó a rodar en Boca. Suenan nombres como el útilmo ídolo "xeneize" Guillermo Barros Schelloto,  o los "ex Boca" como Cagna y Ribolzi. 


 


El retorno de Carlos Bianchi es la gran ilusión de la gente. Pero el técnico más ganador de Boca está enemisado con Macri y además no piensa dirigir hasta cobrar el último centavo de los 7 millones de euros que el Atlético Madrid le debe por su despido.


 


También figura Gerardo Martino (podría ser el nuevo entrenador de la Selección de Paraguay) y hata se habla del ¿"Tolo" Gallego? como posible candidato a suceder al "bigotón".


 


Pero el nombre qué mas fuerte suena en estos momentos es el de Miguel Angel Russo que, curiosamente, es el entrenador de Vélez, que lo llevó al título en el Clausura 2005.


 


Ahora dicen que Russo es el técnico "ideal" para sacar adelante a este Boca golpeado. Para muchos, es un hombre de elevada reputación en el fútbol local, que se hace respetar frente a sus jugadores y que tiene un estilo de juego similar a la tradicional característica de Boca: juego, garra, lucha y corazón.


 


Pero Russo tiene contrato con Vélez hasta junio del 2007 y acaba de rechazar una oferta de San Lorenzo por respeto a la institución de Liniers.


 


¿Podrá Russo rechazar la oferta del "roba-técnicos del fútbol" argentino o caerá nuevamente en las redes de Macri?


 


Todo se sabrá en las próximas horas porque se sabe que, dirigir a un grande como Boca no ocurre todos los días: el tren pasa una sola vez en la vida y la tentación es enorme, más allá de los famosos "codigos" que hace rato dejaron de existir en el fútbol argentino.


 


 

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