Martín Palermo se vengó ante su propia familia
*Con la gran actuación del delantero, Boca ganó como visitante 3 a 1.
*Descontó para el equipo platense, a los 41' ST, José Luis Calderón.
*Boca se pudo sacar la espina de aquella derrota que le impidió quedarse con su primer tricampeonato.
En pocos días se cumplen tres meses de un día triste, para Boca, y glorioso para Estudiantes. Seguramente desde ese día, los jugadores xeneizes necesitaban volver a enfrentarse al verdugo que le impidió coronarse como tricampeón por primera vez, más que nada por una cuestión de orgullo, ya que en esta ocasión, sólo hay tres puntos en juego y no un campeonato.
Los condimentos para el partido ya estaban puestos, restaba nada más que los equipos salieran a la cancha para demostrar, porque uno de ellos es el campeón del fútbol argentino, y el otro, para confirmar que es uno de los candidatos.
Todo lo que se insinuaba, no lo pudieron demostrar en los primeros minutos, se vio un partido muy chato, con pocas situaciones, con un Estudiantes un poquito mejor, pero sólo por tener un poco más de dominio de la pelota, pero sin ser demasiado profundo, mientras que Boca deambulaba un tanto dormido por la cancha.
Los minutos del aburrido primer tiempo corrían, y cuando parecía que la primera etapa se encaminaba a un indefectible
Tres minutos después, a los 43, Riquelme se inventó una gran jugada, dejando en el camino a varios rivales, y con un gran pase dejó mano a mano a Palermo con el arquero de Estudiantes, y el delantero no falló. El primer tiempo terminaba, y en el ambiente se sentía un gran olor a partido liquidado.
La segunda etapa comenzó con un Boca más tranquilo, con el resultado a su favor, y una diferencia no definitiva, pero importante. Estudiantes, con su orgullo a cuestas salió a buscar el descuento rápido que le permitiera alcanzar el empate.
Pero Palermo estaba dispuesto a arruinar los planes del equipo platense, ya que a los 18 minutos hizo su tercer gol, y tercero de Boca, para liquidar el pleito, y saborear el dulce sabor de la revancha junto a toda la parcialidad boquense.
Lo que quedó del partido estuvo prácticamente de más, ya que la única emoción que se vivió fue a los 41 minutos, cuando el delantero “Pincha” José Luis Calderón, anotó el descuento, pero ya era tarde, y el protagonismo de la noche ya tenía nombre y apellido: Martín Palermo.
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