Mauricio Macri, un empresario devenido líder de la oposición

Télam
Por Télam
La victoria de hoy deja a Mauricio Macri como el dirigente opositor mejor posicionado a la hora de encarar las futuras negociaciones con otras fuerzas políticas de cara a la elección presidencial de octubre.

El triunfo lo ayuda también a erradicar los temores de quienes dudaban de su vocación y le auguraban un paso efímero por la política cuando irrumpió con su partido, Compromiso por el Cambio, en 2001.

Hijo de uno de los empresarios más ricos del país -Franco Macri-, el presidente de Boca Juniors decidió dar el salto a la política hace seis años, poco antes del traumático derrumbe del gobierno de la Alianza, que trajo como secuela los cacerolazos y la consigna "que se vayan todos".

A contramano de los deseos de su padre, este ingeniero de 48 años, graduado en la Universidad Católica Argentina, se unió a otro empresario ansioso por actuar en política, como Francisco De Narváez, con quien creó la Fundación Creer y Crecer.

Contra lo que promovía De Narváez, que lo empujaba a pelear por la presidencia, el presidente de Boca insistía en que su lugar era la ciudad de Buenos Aires, donde creía podía exhibir el perfil de buen gestionador forjado tras su paso por el club de la ribera.

Con dos años dedicado al diseño de estrategias y al armado de equipos técnicos, Macri dio su primera pelea electoral en 2003 como candidato a jefe de gobierno.

El resultado fue una ventaja de 37 puntos contra 33 en primera vuelta y la derrota en el ballottagge ante el ex fiscal frepasista Aníbal Ibarra.

Desafiando los pronósticos de quienes le auguraban un rápido retiro, Macri buscó organizar desde el llano la oposición al gobierno de Ibarra y comenzó a recorrer el país con la idea de que su figura fuera tomando también dimensión nacional.

Justamente, el intento de consolidar un nuevo espacio opositor lo llevó a asociarse con Ricardo López Murphy en el otoño de 2005, cuando nació Propuesta Republicana, que pronto patentó la marca política PRO.

Con ese sello -que buscaba reflejar que ser PRO es "ir hacia adelante y en positivo"- compitió en los comicios legislativos de octubre de 2005, en los que se impuso ante el ARI y el kirchnerismo.

Antes de decirse por la pelea porteña, Macri coqueteó con una candidatura presidencial y debió sortear los tironeos de sus aliados, partidos provinciales, Recrear y el ahora cuestionado Juan Carlos Blumberg, que lo querían en la Presidencia.

Sus allegados reconocen que el triunfo de hoy lo posiciona como el más fuerte jefe opositor, pero aclaran, enseguida, que la ciudad será su prioridad.

Dejá tu comentario