Me verás volver (y te vi)

*Diez años después de no tocar juntos, Soda Stereo decidió reunirse, y que mejor que el regreso sea en River, el último escenario que los había visto en vivo en septiembre de 1997.
*T.Night te cuenta como estuvo.
*Galería de fotos del show.

Como entrada, faltando media hora para el show, los miles de fanáticos tenían proyectado en las pantallas gigantes algo que los entretuvo y divirtió durante la espera: Peter Capusotto y sus videos (Personaje conocido del humorista Diego Capusotto que se da por canal 7). Fue un gran acierto, ya que se escuchó reír a la gran mayoría de fanáticos que estaban en un estadio colmado a esa hora, y además ayudó a calmar la ansiedad que había.

Domingo a las 19.55, se viene el plato principal. Comienza a proyectarse un video de Soda. Dos minutos después se escucha la voz de Cerati que dice: “Hola preciosuras” y arranca a sonar el primer tema de las dos horas cuarenta minutos de show: Juegos de Seducción.

El líder de la banda, como siempre, lució su conocido vestuario semi-excéntrico. Arrancó usando una especie de chalina, que poco le duró gracias al calor y a las luces del escenario que subían la temperatura. Luego estaba lookeado con una camisa, un chaleco y una corbatita que no le llegaba mucho más abajo de su pecho (ésta también estuvo casi nada y se la sacó). Finalmente, para el cierre salió a escena con un sombrero que era una mezcla entre cowboy y el del Zorro.

Tres columnas de pantallas gigantes impactan al público mientras saltan haciendo pogo en la gran mayoría de los temas. Uno se podía encontrar con viejos fanáticos de más de 30 años bailando todo o chicos que era la primera vez que veían a la banda en vivo y sólo conocían las canciones más populares.

Ya pasadas las 21, llegó el primer momento emotivo de la noche. Con dedicatoria para su autor, Daniel Melero, quien estaba presente en el estadio, la banda tocó Trátame Suavemente.

Minutos más tarde se lo escuchó hacer un pedido a Gustavo Cerati: “enciendan todo lo que tengan a mano”. Así, con las luces completamente apagadas, el estadio de River simulaba ser una especie de cielo con estrellas azules. Ese fue el momento justo en el que sonó Corazón Delator.

Cerca de las 22, fue el turno del tema que todos esperaban: De Música Ligera. Te dejaba la piel de gallina (y no por la cancha donde estábamos) ver como todas las personas que estaban en el estadio saltaban desaforados de alegría. Tampoco faltaron hits como Sobredosis de TV, Persiana Americana o En La Ciudad De La Furia.

El Postre: Ya para el cierre hicieron dos bises, y en el primero tocaron “una que sepamos todos” como dijo el líder de Soda. Ahí fue cuando todos cantaron, como una especie de coro, Prófugos. Tras finalizar la canción, Gustavo Cerati cerró con su ya conocida frase, diciendo: “Gracias”, para que todos le respondan: “Totales”.

Llegado el turno del segundo bis, le desearon un feliz día a todas las madres y tocaron lo que iban a ser los últimos dos temas de la noche: Zona De Promesas y Nada Personal.

Pero Zeta Bosio seguía con ganas de tocar. Gracias a eso y al infalible “una más y no jodemos más”, El trío se despidió con Vitaminas.

Fue un gran regreso. Soda Stereo sonó muy bien, como si no hubieran estado separados durante estos últimos 10 años. Es un show altamente recomendable para el que no fue y está dudando en ir a alguna de las dos funciones de noviembre.

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