Mercedes Morán: un amor con los días contados
Socias
- Aunque ella no lo sepa, en una lámpara, que no es la de Aladino, está escrita la crónica de un fracaso amoroso anunciado.
Es un secreto a voces: esa pareja no va a funcionar. La decisión de vivir bajo el mismo techo no les traerá más que desdicha compartida. Lo lamento por Mercedes Morán y Víctor Laplace. O, mejor dicho, por Inés y Ricardo, sus personajes en “Socias”, el unitario de Pol-ka que se estrenó el miércoles último, por Canal 13.
El tema no es que Inés se haya desprendido del objeto que tanto quería sino su imposibilidad de sincerarse, su cobardía, su falta de sentido del humor para tomarse el malentendido a risa y decirle a su novio la verdad: yo venía dispuesta a convivir con la lámpara hasta que la muerte nos separe, pero como te quiero más a vos que a este trasto vetusto que irrita tu sentido estético, al diablo con la lámpara y a brindar por la vida que hoy arrancamos juntos.
Pero ella no lo dijo. En cambio, masticó la bronca, creída de que la mentira y el silencio son un atajo en el camino del amor. Un error de apreciación que ataca a las mujeres desesperadas por retener a un hombre y que, a corto plazo, las termina dejando al borde del ataque de nervios.
Disculpame la crueldad de mi comentario, Inés, pero si el primer día de convivencia le retaceás a tu novio el tesoro de la sinceridad, ¿qué ha de esperarle a esa pareja en los días venideros? El guión de “Socias”, lo dirá. Es más, ya comenzó a insinuarlo: en los adelantos del capítulo que saldrá al aire pasado mañana, vimos a Inés reencontrándose con un antiguo novio, el cirujano plástico que interpreta Martín Seefeld. En un instante, el médico iluminó la mirada de Inés con esa luz que no da ninguna lámpara, ni siquiera las heredadas, ésas que una mujer defiende encarnizadamente en el jaleo de las mudanzas.
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