Quinto domingo de Cuaresma: la oración que Jesús pronunció antes de resucitar a Lázaro y que debes rezar hoy, 22 de marzo 2026
La resurrección de Lázaro es uno de los milagros más poderosos de la Biblia. Esta oración te conecta con esa fe que venció a la muerte y en la preparación para vivir la Semana Santa se vuelve cada vez más poderosa.
Quinto domingo de Cuaresma: la oración que Jesús pronunció antes de resucitar a Lázaro y que cambió la historia para siempre
El quinto Domingo de Cuaresma pone frente a los creyentes uno de los episodios más impactantes de toda la historia cristiana: la resurrección de Lázaro. Este milagro, narrado en la Biblia, en el Evangelio de Juan, no es solo un prodigio sobrenatural —es una declaración directa de quién es Jesús y qué puede hacer por quienes confían en Él. La Iglesia lo propone en este tiempo litúrgico precisamente porque la Cuaresma no es solo penitencia: es preparación para encontrarse con un Dios que tiene poder sobre la muerte.
Lázaro era amigo de Jesús. No un seguidor anónimo, no un desconocido al que se le concedió un favor: era alguien con quien el Señor había construido un vínculo real, cercano y amoroso. Ese detalle no es menor. Cuando Jesús llega a Betania y lo encuentra muerto desde hace cuatro días, no actúa desde la distancia ni desde la frialdad de quien ejecuta un poder. Llora. Se conmueve. Y desde esa humanidad plena, ordena que retiren la piedra del sepulcro y llama a Lázaro por su nombre. La amistad con Jesús tiene consecuencias eternas.
Este quinto domingo invita a los fieles a reflexionar sobre una verdad que muchas veces se olvida en medio de las rutinas religiosas: la fe no es un trámite, es una relación. El milagro de Lázaro no ocurrió porque su familia cumpliera ciertos rituales, sino porque creían verdaderamente en el poder de Cristo. Esa misma fe es la que alimenta la oración del quinto Domingo de Cuaresma, una plegaria que miles de familias mexicanas rezan juntas para renovar su confianza en Dios.
La oración del quinto Domingo de Cuaresma para rezar en familia
Dios, Señor nuestro, con un corazón humilde nos presentamos ante Ti para agradecerte tu presencia y pedirte que nos cobijas bajo el amparo de tu misericordia. Tú no desprecias a un corazón arrepentido. Sabes lo que necesitamos para alcanzar la felicidad, la paz y la vida eterna; conoces las luchas que habitan en nuestros corazones, las sombras de nuestra indiferencia y nuestras inclinaciones hacia lo pasajero y terrenal.
Te rogamos, querido Señor, que des claridad a nuestras vidas y sencillez a nuestro espíritu, para saber elegir lo que verdaderamente nos acerca a tu amor y tu bondad. Tú eres la resurrección y la vida: quien nos levanta de las sepulturas en las que caemos cuando vivimos alejados de Ti. Ponemos nuestra fe en el poder de tu divinidad y confiamos en tu promesa: si creemos verdaderamente en Ti, resucitaremos a una vida alejada del sufrimiento, porque solo Tú eres el camino, la verdad y la vida.
Solo Tú, Divino Maestro, nos regalas un amor sin condiciones. No nos abandonas, sales en nuestra defensa y nos fortaleces en la debilidad. No nos condenas cuando caemos, sino que nos impulsas y nos animas a seguir adelante. Ven, Señor, llénanos de tus bendiciones para contar con la fuerza necesaria para seguir creciendo en tu dirección. Asístenos con tu mano poderosa y ayúdanos a serte fiel en lo mucho y en lo poco, en nuestras tristezas y alegrías. Amén.
La resurrección de Lázaro es, en el fondo, un espejo. Refleja la condición de todo ser humano que en algún momento se ha sentido atrapado, sin salida, sepultado por el peso de sus propias decisiones o por el dolor de la vida. Y frente a ese espejo, Jesús repite hoy lo mismo que dijo en Betania: "¿No te dije que si crees, verás la gloria de Dios?" La oración del quinto Domingo de Cuaresma es la respuesta de quienes eligen creer.
Temas
Las Más Leídas







Dejá tu comentario