Mi sueño imposible: Que Tato Bores regrese a la TV
- Si Tato estuviera en este mundo, no pararía hasta exponerle las diez razones por las que estoy necesitándolo, desesperadamente. Te las cuento a vos, y decime si no son un motivo de peso para añorar sus monólogos.
Como la mayoría de los argentinos, a Tato Bores lo extraño desde el día de su muerte. Pero en las últimas semanas, ya lo empecé a añorar desesperadamente. Siento su ausencia
Probé leyendo las interpretaciones de los analistas políticos. No me alcanzó: ellos escriben, obviamente, desde el lugar de la razón y a mí, lo que me desconcierta es la sarta de absurdos que suceden a diario. Se me dirá que Tato no podría devolverle la cordura a los hechos. Es verdad. Pero al menos conseguiría expresar nuestra impotencia a través de su humor filoso, irresistible. En medio de la sinrazón, Tato podría regalarnos la risa por un rato.
Sé que el mío es un sueño imposible, el que no se te cumple ni aunque compitas simultáneamente en el “Bailando…” el “Cantando…” y el “Patinando…”. El gran Tato se fue al único sitio donde la comunicación es imposible. Sé que de allí, aunque luche, no vuelve.
Si no fuera por eso, me obstinaría en dar con él y convencerlo para que vuelva a la pantalla. Tocaría todos los timbres, le escribiría un mail por hora, lo llamaría al celular con la tenacidad de un tábano; de ser necesario, me plantaría en la puerta de su casa hasta que me atendiera. Entonces, le diría: “Vea, Tato, la realidad nos resulta un bocado indigesto. Con la lógica, ya probamos. Fue inútil: seguimos con los dichos y los hechos anudados en la boca
“Sea bueno, Tato, métale mano a esta
Una cuestión de retenciones a la soja terminó uniendo aguas y aceites. No se sabe si por amor o por espanto. Si a uno le hubieran dado los nombres barajados al azar, difícilmente habría acertado cómo se alinearían en la disputa: el gobierno, la Sociedad Rural, la Federación Agraria, Raúl Castells, Lilita Carrió, Emilio Pérsico, la clase media urbana, Hugo y Pablo Moyano, los jóvenes nacidos en la Argentina democrática, Luis D´Elía, y siguen las firmas. Lo cierto es que el conflicto
Y ya que estamos con D´Elía, había que verlo repartiendo trompis en la Plaza de Mayo y proclamando su deseo de matar a los oligarcas; a todos, él solito. Después salió a explicar que se le había soltado la cadena. Pero parece que la ató con alambre, ya que a los pocos días, supo emular la compostura de los ministros que lo rodeaban en el palco de Parque Norte mientras la presidente Cristina Kirchner daba un discurso.
La inflación nos está castigando. A ciencia cierta, desconocemos cuánto porque nuestros bolsillos miran los índices del INDEC y lo que ven es un dibujo. Una caricatura, se diría.
Y hablando de caricatura, Cristina se indignó. No por la del INDEC, está claro. Fue a causa de la que publicó, en Clarín, Hermenegildo Sábat, uno de los profesionales más prestigiosos y respetados del medio. El talentoso Menchi no hizo otra cosa que ejercer su oficio, aunque con tan mala fortuna que la primera mandataria leyó en sus trazos los signos de un mensaje cuasimafioso.
Cristina está convencida de que gran parte de los argentinos tienen con ella un problema de género cuando, en verdad, el malestar es por la tela. Sí, por la tela, la guita,
En sus discursos, la presidente de la República señala que a un gobierno defensor de los derechos humanos, siempre habrá quien le ponga los palos en la rueda. Y es verdad: la prueba más terrible y dolorosa es Jorge Julio López, desaparecido el 18 de septiembre de 2006, poco después de declarar en el juicio contra el represor Miguel Etchecolatz. Pero en sus recientes alocuciones, Cristina Kirchner no dijo una palabra sobre López, “el primer desaparecido desde los años
En esta temporada otoño-invierno, los modelos de piqueteros tienen distintos cortes. La colección incluye piqueteros de la pobreza y de la abundancia, piqueteros K y piqueteros antiK, piqueteros con 4x4 y piqueteros en micros, piqueteros rurales y de Callao y Santa Fe. En eso, vale reconocerle a Marcelo Tinelli su condición de adelantado: ¿o acaso no fue él quien primero advirtió la existencia de los “piqueteros fashion”, liderados por Rocío Marengo en el “Bailando…”?
En materia de productores agropecuarios, la vidriera mediática también exhibe variedades. Hay grandes y pequeños, medium, extra small y extra large.
Tras el conflicto
¿Qué querés que te diga? ¡Es mucho! Yo necesito a Tato Bores de vuelta en la TV. ¿Y vos?
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