Mimicha amenaza de nuevo con contar "la verdad" de Reutemann

Advirtió al senador que no aceptará más "este juego inadmisible y solapado" en el cual se ve "envuelta". "Si esto no finaliza, me encargaré de contar la Verdad, la cual por pudor y respeto, he sabido callar", reiteró.

Una vez más advierte con revelar una "verdad" oculta y misteriosa. Y vuelve a insistir con su "hartazgo" e "indignación". Mimicha Bobbio, la ex mujer de Carlos Reutemann, lanzó más advertencias al senador y ex gobernador santafesino.


 


"Absolutamente indignada y con pronunciado hartazgo, vuelvo a insistir. Directamente desde Europa hago saber al senador y a sus seguidores, en honor a la Verdad, a la cual defiendo como virtud primordial del ser, no aceptar más este juego inadmisible y solapado en el cual me veo envuelta", arranca el misterioso mensaje que Mimicha publicó hoy su blog Peticotas.


 


Bobbio, que vive cerca de Montecarlo, Mónaco, desde hace décadas, insistió en que "si esto no finaliza, me encargaré de contar la Verdad, la cual por pudor y respeto, he sabido callar".


 


"He esperado algún cese de situación pero todo ha empeorado con el paso del tiempo. No tengo porque recibir material amoral de personas que ya no están en mi vida. Tampoco que se utilicen mis medios de comunicación así como los de mis colaboradores para transmitir bajezas e imágenes. No todo lo que se califica de LEGAL significa LEGÍTIMO. Existe un Orden Moral en La Naturaleza", añadió.


 


Reutemann estuvo casado con María Noemí Claudia Bobbio Orellano, conocida como Mimicha, hasta 2005, aunque estaban separados de hecho desde bastante tiempo antes. Con ella tuvo dos hijas: Cora y Mariana, que no tienen una buena relación con su madre.

El blog de Mimicha se transformó en una amenaza para el posible candidato a presidente desde su apertura, en noviembre de 2009. Y ya tenía antecedentes. En varios de sus libros, había contado intimidades de la pareja, como la noche de bodas, en la que, según cuenta, se la pasó llorando.

En otras oportunidades, había culpado a Reutemann o sus seguidores por caídas temporales del blog o porque había dificultades para conseguir sus libros en las librerías de Santa Fe.

 

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