Consultorio sexual online

A través de la red la Lic. contesta las preguntas de sus lectores.

La mayor información, ha disparado consultas sobre sexo, por parte de varones, mujeres y parejas de diferentes edades. Consultar, preguntar, conocer, aprender son acciones que nos permiten acceder al placer.

Vero (22 años): Tuve pareja pero ahora estoy sola, y aunque siento deseos, siento vergüenza de masturbarme. ¿De qué modo podemos las chicas masturbarnos? Gracias.

La masturbación femenina ha sido más reprimida y censurada culturalmente que la masculina. Cuando una mujer conoce su cuerpo y se despoja de prejuicios, tabúes y culpas, se siente más libre y está más cerca de encontrar el placer y la satisfacción que desea para sí misma y también para su pareja sexual. En cuanto a las técnicas, hay que tener en cuenta que, pese a lo que muchas veces se piensa, el órgano sexual de la mujer es el clítoris y no la vagina, con lo cual, a la hora de llegar al orgasmo, es más fácil conseguirlo mediante la estimulación del mismo. Si no estás muy excitada, la estimulación directa puede ser molesta, por lo que es aconsejable comenzar con los alrededores. Puede ser mediante estimulación manual, con el agua de la ducha, con un vibrador, o mediante el frote, por ejemplo, con una almohada.

Elsa (38 años): A mi pareja (41 años) no le apetece hacer el amor desde hace 1 año y medio y eso que llevamos más de 3 años juntos.  He probado de todo pero dice que se siente presionado y a mí me hace sentir una viciosa. Siento que mi relación se ha estancado y que estoy perdiendo el tiempo.   Estoy muy triste y necesito consejo, por favor.

Hola Elvira: El deseo sexual es distinto en cada persona, y aunque parece que por lo general los hombres tienen más deseo que las mujeres, en realidad no tiene porqué ser así, es cuestión de individuos, no de sexos. Desear a tu pareja no tiene porqué ser un motivo de calificarte a ti misma como "viciosa", porque sentir deseo no es síntoma de ningún problema. Las razones por las cuales tu pareja no siente deseo pueden ser muchas, por lo cual habría que trabajar con el por que no desea y que no desea. Quiza no desea penetrar pero sí necesite el contacto físico contigo, o puede que quizás tenga alguna dificultad y tenga miedo a enfrentarse a la penetración, y por eso también rechace el contacto previo. No puedo darte una respuesta, porque las hipótesis pueden ser muchas, pero la respuesta sólo puede dártela tu pareja. Las relaciones de pareja no son fáciles, y hay que sortear muchos altibajos. Te sugiero que antes de dejar la relación, pruebes comentarle la posibilidad de acudir a un especialista, que trabaje con los dos, qué es lo que está fallando en vuestra vida sexual para producir este "estancamiento" del que hablas, y poder salir del mismo, porque con trabajo, casi todo es posible.

Juan (32 años): He estado mucho tiempo con una pareja estable, y no usábamos preservativo, y ahora, al estar con una nueva chica, que aún nos estamos conociendo, cada vez que nos ponemos al tema, en cuanto paramos para ponerme el preservativo, se me baja, me angustio y no soy capaz de seguir, y cada vez que volvemos a intentarlo, voy con el miedo de que vuelva a pasar, y pasa. ¿Cómo hago para salir de ese círculo?

Es habitual que haya dificultades a la hora de volver a acostumbrarse al preservativo, y también lo es que una vez que se ha creado ese miedo o esa inseguridad, sea eso mismo lo que nos paraliza y perpetúa la dificultad. Quizás, hasta que vuelas a sentirte más seguro y tranquilo al respecto, en vez de seguir intentado aquello, que de momento no te ha funcionado, podrías probar a abrir perspectivas.

Una idea puede ser aprovechar para explorar un poco más en vuestra sexualidad, en el contacto físico, las caricias y otro tipo de prácticas que pueden resultar igual de placenteras, pero que a veces tenemos un poco relegadas a la exclusividad de "los preliminares", y en realidad, son una parte de un todo. Puede ser que al sentirte relajado, y al haber aprovechado para conocer mejor los gustos de tu pareja, te sientas más cómodo para volver a intentarlo, o que simplemente, este hecho se haya convertido en algo enriquecedor y no en una dificultad. Otras ideas para ayudarte es erotizar su colocación, convirtiéndolo en un juego: puede hacerlo tu compañera con su boca, o colocártelo inesperadamente.

Ceci (23 años): Mi duda es que no sé realmente si he llegado a tener un orgasmo. Cuando lo hago con mi chico, si siento como un "subidón", pero cuando mis amigas me describen sus orgasmos como una super explosión, yo no me identifico con nada. ¿Cómo sé si he llegado o no al orgasmo?

Toda vivencia sexual, incluida el orgasmo, es bastante subjetiva. Cada persona la vive de una manera diferente, y por ello, comparar tu experiencia con la de tus amigas a veces puede parecerte confuso. Incluso una misma persona, depende del momento anímico en que se encuentre, la pareja con la que esté, o las emociones que vincule a esa relación, puede vivir los orgasmos de forma diferente, a veces pueden llegar a ser super explosivos y a veces, no llegan a ser tanto.

Por definición, un orgasmo, la culminación del placer sexual, se produce cuando se libera la tensión acumulada durante la etapa de la meseta, y fisiológicamente se traduce en la sucesión de contracciones rítmicas en los músculos de la vagina. En el resto de tu cuerpo también se producen otras reacciones, como que el corazón y el sistema respiratorio aceleran su ritmo, se contraen otros músculos como los de la cara, los pies o las manos, y se produce un incremento del rubor sexual.  Todas estas respuestas de tu cuerpo, pueden ayudarte a identificar tu orgasmo.

Para ayudarte a identificar tu orgasmo, puede serte útil el hecho de que lo busques también en solitario. Es decir, que te estimules pensado exclusivamente en tu placer, tus zonas erógenas, y te concentres en tu propia vivencia, ya que a veces en el encuentro con el otro, son tantas las diferentes emociones experimentadas, que podemos distraernos de nuestro propio placer. Una vez identificado, como todo, también es cuestión de práctica.

Ignacio (28 años): Sé que parece una pregunta muy típica, pero estoy muy angustiado con el tamaño de mi pene, en realidad nunca se han quejado, pero yo creo que sería mejor amante si la tuviera más grande, ¿a las chicas cuánto les importa el tamaño del pene?

Es cierto que la cuestión de  "el tamaño importa", sale mucho a relucir, pero quizás sea porque sigue habiendo mucho falso mito al respecto. En cuanto cómo influye el tamaño del pene en el placer femenino hay que aclarar algunas cosas. El órgano sexual de la mujer no es la vagina, es el clítoris, y para estimularlo y lograr satisfacer sexualmente a una mujer, el tamaño del pene es totalmente irrelevante. En cuanto a la propia vagina, la parte más sensible de la misma se sitúa en el primer tercio, por lo que no es necesario un pene de una gran longitud para poder estimularla. Lo único que si es cierto, que en ocasiones, no tanto la longitud, como sí el grosor, puede proporcionar más placer al friccionar con las paredes de la vagina, pero hay que recordar que estos músculos son elásticos, y que se adaptan para recibir el pene en su interior.

En realidad, a una mujer no suele importarle tanto el tamaño del pene de su pareja, pero sí le interesa que sea un amante atento, que pueda haber comunicación para hablar de qué prácticas y cómo le gusta hacerlas, y que se entretenga en proporcionarle placer de todas las formas que permite el cuerpo femenino más allá de la penetración.

El problema con el tamaño del pene, no es tanto un problema femenino, como una cuestión que preocupa y agobia a los hombres.

Maite, 31 años: Me cuesta llegar al orgasmo si no es a través del sexo oral. ¿Cuál es la mejor posición para que las mujeres podamos alcanzarlo?

No existe una postura en el encuentro que asegure la posibilidad de un orgasmo vaginal. De hecho, la mayoría de las mujeres llegan a él únicamente a partir del estímulo clitoridiano. Por lo tanto, si durante la postura elegida se estimula el clítoris, será más fácil.

Valeria, 28 años: Quiero incorporar juguetes a mis relaciones sexuales. ¿Con qué me recomendás empezar?

La idea de incorporar algún juguete siempre es buena ya que es una variación corta y simple de la rutina, que es lo que genera aburrimiento, sobre todo, en parejas que llevan mucho tiempo juntas. La elección es muy personal. Lo bueno sería que fueran a comprarlo juntos y ya arrancaran con la diversión desde la visita al sex shop. Si tuviera que recomendar por dónde comenzar, sería con algún elemento vibratorio, que ayuda a experimentar sensaciones nuevas y diferentes y que puedan usarlo entre los dos.

Mecha, 26 años: Estoy con muchos problemas en el trabajo y, encima, estoy preparando los últimos finales de la facultad para recibirme. Estoy muy cansada y no tengo ni fuerzas para tener sexo con mi novio. ¿Cómo hago para recuperar las ganas y que él no se enoje?

El día sólo tiene 24 horas, y siempre se trata de distribuir inteligentemente el tiempo y tener en cuenta que el sexo genera endorfinas (y, por lo tanto, buen humor) y relaja. Bien vale la pena que le reserves un ratito porque va a influir positivamente en tu bienestar y te va a ayudar a estar mejor para cumplir con el resto de tus obligaciones.

Nuria, 35 años: Fui mamá hace tres meses, y retomar la actividad sexual con mi pareja me está resultando complicado. ¿Cómo empiezo?

Del mismo modo que al principio: es importante dedicarle algo de tiempo y atención. El bebé nos agota y monopoliza. Todas nuestras energías se direccionan hacia él. Hay que esforzarse para dedicarse un rato a una misma y también a la pareja. Son espacios de intimidad que al principio son difíciles de encontrar, pero no imposibles. Proponételo. El bebé necesita una mamá y ustedes dos, una pareja plena y feliz.

Vero, 35 años: Soy virgen y no pude aun tener relaciones sexuales con mi novio. Cuando él lo intenta siento que se me cierra la vagina. Él hace más fuerza y siento un dolor muy fuerte; me cuesta mucho relajarme y últimamente he  perdido el deseo de seguir intentando. No sé si pueden ayudarme de alguna manera

El dolor normalmente viene del miedo, el desconocimiento y la falta de información. Si la mujer está tensa y nerviosa, los músculos de la vagina estarán contraídos y pueden dificultar la penetración. Lo importante es que te sientas cómoda y que no olviden que las relaciones sexuales son mucho más que la simple penetración: los besos, caricias y abrazos, te van a ayudar a relajarte. Si este dolor persiste podría tratarse de una dispareunia (dolor en coito) o de un vaginismo (contracción involuntaria de los músculos que rodean la vagina) por lo cual te aconsejo consultar con un sexólog@. El tratamiento del vaginismo es de sencilla resolución con las modernas terapias sexuales, que combinan intervenciones de tipo psicoterapéutico, incluyendo tareas a realizar por la mujer, tanto a solas como con su pareja, y también con suministro de información. No sé dónde vives pero si me lo hacés saber posiblemente pueda recomendarte la persona indicada.

Lic. Diana M. Resnicoff.
Psicóloga clínica. Sexóloga clínica.
TE: (54-11)4831-2910
E-mail: dresni@gmail.com
Página Web: www.e-sexualidad.com

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