El arte de hacer el amor
¿Cuáles son las mejores formas de darle placer a tu pareja?
En nuestra sociedad, la posición más común para realizar el acto sexual es la llamada posición del "misionero": cara a cara con el hombre encima. En esta posición, la mujer habitualmente esta relajada y el hombre posee la iniciativa, situación primordial en nuestra cultura. Es una posición excelente para la impregnación, ya que la mujer puede mantener sus rodillas elevadas, después de la eyaculación de su cónyuge, aumentando las oportunidades de que los espermatozoides penetren al útero.
Pero para muchas mujeres presenta desventajas. Los movimientos y la participación activa de la mujer pueden estar demasiado restringidos; la penetración puede ser demasiado profunda. Puede ser incomoda para una mujer con un compañero obeso, pudiendo llega a ser bastante acrobática para parejas seniles o corpulentas. En esta posición al varón le es difícil contactar y estimular el clítoris de su compañera.
No existe la postura ideal; se trata de que cada persona se fabrique la suya propia, sin ningún libro de instrucciones ni de recetas mágicas. Todas las posiciones coitales, a menudo intentadas e imaginadas con contorsiones y posiciones gimnásticas, pueden condensarse en algunas posiciones básicas, menos insólitas pero mucho más accesibles a los humanos.
Las variaciones descriptas de éstas son infinitas. Es verdad también que el acto sexual no debe convertirse en una proeza deportiva o una experimentación de laboratorio. La posibilidad de utilizar una posición u otra expresa nuestra libertad motora y psicológica. Incluso las mismas técnicas pueden resultar nocivas si, lejos de realizarse en un clima de juego y de entendimiento, se llevan a cabo en un clima deportivo para demostrar eficiencia.
Lic. Diana M. Resnicoff
Psicóloga clínica. Sexóloga clínica.
TE: (54-11)4831-2910
E-mail: [email protected]
Página Web: www.e-sexualidad.com
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