Jóvenes con problemas de erección

Muchos, incluso adolescentes, tienen inconvenientes. ¿Cómo solucionarlo?

Hace unos diez años atrás, los problemas de erección surgían en los varones mayores de 50 años, no por la edad, sino como consecuencia de otros problemas que afectan a la salud física y psíquica, después de esa edad (sobrepeso, diabetes, tabaquismo, hipertensión, problemas cardiovasculares, etc. y también estrés o depresión).

Pero, en los últimos años, el 20% de los pacientes, menores de 30 años, acuden a la consulta angustiados por no lograr tener ni sostener una buena erección. Y se trata de jóvenes en quienes no existen causas orgánicas que determinen esta dificultad.

Un estudio realizado en Buenos Aires, dio como resultado que uno de cada cinco hombres de entre 18 y 30 años realizan un "uso recreativo" del Viagra o fármacos similares. Lo toman sin indicación médica; sólo para experimentar o para contrarrestar el uso de otras sustancias, legales o ilegales.

Pero ¿qué sucede?

Una de las causas es que desconocen casi todo acerca de la sexualidad masculina y femenina; por ejemplo, ignoran la función del clítoris y cuáles son las zonas erógenas en ellos y en la mujer; siguen creyendo en la necesidad del orgasmo mutuo y simultáneo (que es más la excepción que la regla); imaginan el tiempo de excitación de la mujer igual al del hombre. Además  se muestran inseguros, ansiosos y autoexigentes y con necesidad de presentarse ante sus parejas como grandes amantes. Ningún varón, a esa edad, imagina una relación sexual sin erección o con una erección débil; basta con que tengan una sola erección deficiente para que sientan que han fracasado como varones.

Un encuentro donde no se logre la erección puede ser totalmente circunstancial pero en algunos individuos genera el pánico a que sea definitivo y permanente y eso perpetúa el síntoma. Esto puede producirse porque los múltiples factores que intervienen: debut sexual, una nueva compañera, hacerlo en un auto o en una habitación en la que se teme que alguien pueda entrar, exigencias de la pareja, problemas con el preservativo, miedo al embarazo, etc, pueden afectar el encuentro sexual.

Además, las expectativas sexuales femeninas, en cuanto a lo que consideran una buena relación sexual, muestran mujeres activas que difícilmente acepten, sin algún tipo de conflicto, la repetición del síntoma, y esto quiebra la calidad erótica de la relación.

Por otro lado, hay que tomar en cuenta los estilos de vida y los hábitos de consumo de este grupo de jóvenes. El exceso de alcohol y de otras drogas blandas y duras se torna en una situación de riesgo porque en cualquier momento puede generar un fracaso temporario, que para muchos se sitúa como el principio de una naciente idea obsesiva que da lugar a una profecía autocumplida: tengo miedo de que me pase, luego: seguro que me va a pasar y, finalmente, ¡yo sabía que me iba a pasar!. Evidentemente cuanto más temor despierte la necesidad de producir y sostener una erección mayor será la posibilidad de no lograrla.

Y es así que recurren, de un modo frívolo y "recreativo", a una pastilla milagrosa, "erectogénica" (Sildenafil en todas sus variantes comerciales).  Gran desilusión! Porque este medicamento no ofrece garantía absoluta de éxito continuo, ya que un 15% de los usuarios no logra la firmeza deseada. Y llegan a la consulta porque no solo quieren una solución sino porque perciben la relación entre su inseguridad y la disfunción erectiva.

La terapia sexual tendrá, con estos jóvenes, tres objetivos: por un lado poder reconocer su autoexigencia y su demanda de éxito como factor condicionante del problema. Además, que pueda comprender la relación entre el miedo y sus problemas con la erección. Se le proporcionan también, técnicas para reconocer y controlar la ansiedad –aunque muchas veces no la registran como tal- con la que enfrenta la escena sexual. El objetivo es no solo superar el problema sino adquirir seguridad y confianza sexual, dejando de depender de esa pastilla.

Los erectogénicos, desde el Viagra, Levitra o Cialis, son poderosos y útiles recursos para quienes los necesitan en función de su edad y/o limitantes orgánicos. Su efecto es exclusivamente vasomotor y por lo tanto solamente está indicado para el tratamiento de la disfunción eréctil de este origen.

Lic. Diana M. Resnicoff
Psicóloga clínica. Sexóloga clínica.
TE: (54-11)4831-2910
E-mail: dresni@gmail.com
Página Web: www.e-sexualidad.com

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