Pocos encuentros sexuales

¿Cuán frecuente debe ser la actividad sexual? Aquí algunas respuestas.

Pocos, muchos, existe una frecuencia "ideal"? ¿Cuán frecuente debe ser la actividad sexual? ¿Esta frecuencia varía durante el transcurso de los años?

La frecuencia sexual es una preocupación entre las parejas cuando se dan cuenta que, después de un período de relación, la cantidad de sexo que mantienen ya no es igual que antes. Pero en verdad, no existe una cantidad específica de relaciones sexuales a sostenerse en determinado momento para que la pareja funcione adecuadamente. La frecuencia sexual no debe ajustarse a las estadísticas sino a las necesidades de la pareja. Algunas, sostienen relaciones sexuales con mucha regularidad y llevan una vida matrimonial atroz, otras, son felices en sus matrimonios y sostienen relaciones una vez al mes. Ambos se sienten cómodos con la frecuencia sexual en el matrimonio. Lo "normal" con respecto a la frecuencia de los encuentros sexuales no existe; cada pareja establece sus propios patrones con respecto a la frecuencia de sus encuentros sexuales, y mientras ello no genere conflictos íntimos entre sus miembros, no hay por qué preocuparse.

Cuando surgen conflictos de frecuencia (una de las dos personas desea tener relaciones más o menos frecuentemente que la otra), la relación de pareja sí puede verse adversamente afectada. En estos casos es muy importante trabajar la comunicación sexual abierta y honesta, evaluando los motivos por los cuales el deseo cambió, las alternativas de satisfacción que uno y otro tienen y fomentar la intimidad emocional de la pareja, independientemente del aspecto sexual.

En lugar de quejarse por la poca frecuencia, podemos hacer cosas para que las ganas, el deseo resurjan. Van acá algunas sugerencias:

  • Vístase de forma  atractiva con colores y estilos que le sienten bien, y le hagan sentirse deseable. Nuestra forma de vestir dice mucho de nosotros.

  • Manténgase en forma; puede practicar alguna actividad física con su pareja o con un amigo o amiga.

  • Escriba e-mails, cartas o mensajitos sexuales, expresando sus deseos y sus fantasías sexuales. Esto suele resultar tan excitante para el que las lee como para el que las escribe. Si le resulta difícil utilice novelas y poemas eróticos para inspirarse.

  • Piense en el sexo. Vea películas eróticas. Lea novelas eróticas.  Haga una lista de las cosas que le excitan. La imaginación es el más potente de los afrodisíacos sexuales

  • Cultive los rituales románticos, enviando flores, algún regalito, siendo afectuoso tanto física como verbalmente. Los rituales románticos son formas simples pero poderosas de volver a conectarse con sentimientos como la atracción y la pasión.

Si la dificultad persiste, lo recomendable es buscar la ayuda de una terapia sexual, ya que si la situación se cronifica es más difícil encontrar la solución.



Lic. Diana M. Resnicoff.
Psicóloga clínica. Sexóloga clínica.
TE: (54-11)4831-2910
E-mail: [email protected]
Página Web: www.e-sexualidad.com

Temas

Dejá tu comentario