MP4: el personaje de la semana

Se robó todos los flashes, acaparó todas las miradas, todos los elogios. Es que Martín Palermo es así: está siempre en el centro de la escena. Una vida de película.

Superó la barrera de los 200 gritos en el fútbol argentino, con 167 en Boca y 36 en Estudiantes.     

Cualquier marketinero director hollywoodense haría un perfecto largometraje, con todos los condimentos posibles. Desde las lágrimas hasta la risa desenfrenada, desde el drama hasta la alegría incontenible. Es que Martín Palermo es así: no tiene términos medios.

La 9 de Boca está tatuada en su espalda. Muchas promesas se postularon como reemplazantes del goleador pero nadie pudo destituir al titular del puesto. Es que Martín Palermo es así: al filo de los 34 años está más vigente que nunca.

Ridiculizado muchas veces por sus movimientos poco estéticos, por su juego a veces torpe y sus penales malogrados, su estirpe de goleador está más allá de todo y parece no tener discusión. Se podrá polemizar sobre los medios, pero su fin los justifica: el arco contrario. Es que Martín Palermo es así: tiene bien definido sus objetivos.

Ante Banfield, el hombre nacido en La Plata volvió a escribir un capítulo más de una carrera de película. Por segunda vez en su carrera marcó cuatro goles en un mismo partido, aunque esta vez no tuvo el mismo sabor. El 18 de marzo de este año, en La Bombonera, Palermo le anotó un póker Gimnasia y Esgrima de La Plata… Lo disfrutó doblemente por su pasado en Estudiantes.

Cualquier marketinero director hollywoodense haría un perfecto largometraje, con todos los condimentos posibles.    

El domingo superó la barrera de los 200 gritos en el fútbol argentino, con 167 en Boca y 36 en Estudiantes. Además, hay que sumarle 18 goles convertidos el Villarreal, uno en el Betis y dos con el Alavés, todos en España. Y tres con la camiseta de la selección nacional, en la Copa América de 1999. Aunque aquella participación de Palermo es recordada por los tres penales errados ante Colombia en un mismo partido.

Sin embargo, el 9 va por más: quiere convertirse en el máximo goleador de la historia de Boca. Está muy cerca del tercer puesto, ocupado por Francisco Varallo (180 tantos). Luego lo sigue por Domingo Tarascone con 187. Y el sueño de Palermo: las 209 caricias con la red de Roberto Cherro.

¿Inalcanzable? Para él, nada es imposible. Es que Martín Palermo es así: un optimista del gol.

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