Mucho más que el mismo nombre

*Guillermo Vilas y Guillermo Cañas son dos de los tenistas más triunfadores de la historia del deporte blanco en la Argentina.
*Ambos comparten una gran convicción y confianza en ellos mismos, factores que los llevaron a la gloria.

Guillermo Cañas y Guillermo Vilas comparten mucho más que el nombre de pila y la profesión. Ambos poseen mentes ganadoras que demuestran que el éxito comienza con la voluntad del hombre.

Hace algunas semanas, Cañas eliminó a Roger Federer en la segunda ronda del Masters Series de Indian Wells, torneo que el suizo había ganado en las últimas tres ediciones. No hubo un título en juego. Tal vez se trataba de algo más grande, de un favor al ídolo. Y fue aquí donde Guillermo Cañas se transformó, se vistió de Vilas. Con lo mejor de su juego y mucho de corazón derrotó al gran “Roger”, indiscutido numero uno de mundo, y le cortó la racha de 41 victorias consecutivas que ponía en peligro el record del Gran Willy de 46 triunfos al hilo.

Tal vez, los “Willys” no se parecen demasiado en lo técnico, más allá de que el tenis en la época de Vilas era otro. Aquel ganador de cuatro Grand Slams tenía un gran talento nato, ese talento que no siempre es posible alcanzar con entrenamiento, mezclado con delicadeza en su juego. En el caso de Cañas, no hay tanta magia tenística, pero sí mucha entrega y lucha en cada uno de sus logros.


 


Mentalidad ganadora



“Me siento con el deseo de ganarle a los mejores. Fue mucho tiempo de estar entrenando para volver. Este momento es increíble, hoy me siento capacitado y creo que me puedo enfrentar y ganarle a cualquiera. Lo único que quiero es volver a estar entre los primeros”, con esa seguridad le hablaba Guillermo Cañas al diario Clarín en una entrevista. Con esa seguridad,  se mete en la cancha. Entra a “comerse a los rivales”.

Cuentan que un buen día, cuando la hija mayor de Raniero III, Carolina de Mónaco, creyó firmemente asentada su relación con Vilas, le dijo lo siguiente: "Guillermo, elegí   entre el tenis o yo". El argentino la tomó de la mano, la miró a los ojos y le respondió: "Me quedo con el tenis".


 


Un tanto graciosa la anécdota, es verdad. Sin embargo, refleja la seguridad de Vilas de estar haciendo lo que realmente quería para su vida. Objetivos claros. Mente ganadora.

Alguna vez, alguien escribió “En sus cuerpos hay la misma cantidad de músculos, en sus venas corre la misma sangre…pero lo que los hace diferente es el espíritu, esas ganas de llegar a la cima”. Seguramente, eso es lo que los hace diferentes de los demás y, a la vez, similares entre ellos mismos.

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