Tenían que renegociar la deuda con la entidad para terminar con un embargo que amenazaba a toda su familia. Pero él tomó la decisión menos esperada.
La crisis europea provocó la caída de países enteros y de familias que ahora deben dar respuesta ante las grandes deudas. Así fue que la comunidad española de Burgos no se asombró por el caso de Víctor, un carpintero con más de 30 años de trabajo, quien se vio en bancarrota. Lo que sí dejó desconcertado a más de uno fue la reacción del hombre ante la impotencia de saldar la deuda.
La familia de Víctor no podía costear el préstamo de unos 24 mil euros a la entidad "Caja de Burgos". La desesperación fue tal que el hombre tomó la decisión de quemar la sucursal de Sotopalacios. Lo hizo a manera de "venganza" y sin "avisar nada" a sus familiares.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según publican diarios locales, aparentemente la intención de la familia era renegociar la deuda con la entidad y rehipotecar algunas propiedades para hacer frente al embargo. Pero todo terminó de la peor manera.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Cuando se enteró que le podían sacar una de sus propiedades, Víctor que trazó un meticuloso plan: escribió una carta, tomó un bidón con 20 litros de gasolina y prendió fuego el local sin salir herido. Eso sí, una hora después del atentado, fue detenido por la Policía.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario