No soy yo, sos vos: se acabó el fino arte del chamuyo
* Un hombre con un buen chamuyo, inteligente y ocurrente, es casi infalible a
la hora de conquistar a las mujeres, pero últimamente los chamuyos están algo devaluados...
No soy yo, sos vos. De veras. No es que no te crea cuando me chamuyás, es que ni siquiera lo estás intentando. ¿A dónde hemos llegado que ni siquiera rescatamos el arte de la buena labia a la hora de conquistar?
Repito: ya nos dimos cuenta, pero cuando salimos queremos sentir que nos aislamos de los problemas mundanos y que sólo existe el aquí y ahora.
No hace falta que nos cuentes de una todos los problemas que tenés en el trabajo. Nos interesan, sí, pero más nos interesa enterarnos qué hay además de tu faceta de chico-que-trabaja-en-la-oficina.
Por los chamuyos baratos y sin vuelo ni encanto es que este término es rehuido por las mujeres. Decimos que un hombre es "un chamuyero”, porque nada de lo que dice es cierto y encima te das cuenta a la legua que miente.
Sé que es difícil de entenderlo todo de una, pero tenélo en cuenta. A veces, es todo una cuestión de comunicación, o de saber chamuyarla.
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