No soy yo, sos vos: se acabó el fino arte del chamuyo

* Un hombre con un buen chamuyo, inteligente y ocurrente, es casi infalible a
la hora de conquistar a las mujeres, pero últimamente los chamuyos están algo devaluados...

No soy yo, sos vos. De veras. No es que no te crea cuando me chamuyás, es que ni siquiera lo estás intentando. ¿A dónde hemos llegado que ni siquiera rescatamos el arte de la buena labia a la hora de conquistar?

Esto no es una guerra entre los sexos. Acá no se trata de chicos versus chicas, ni de “chicas arriba”. Tampoco estoy reivindicando el viejo patrón machista del hombre que gana a la mujer como trofeo. 

Sólo se trata de chamuyar con altura. Ya que es obvio que lo estás haciendo, por favor, hacélo con un mínimo de dedicación. Da a entender qué es lo que buscás, pero tampoco seas tan claro al punto de ser burdo.

No está mal, ni pasó de moda, ser caballero. A las mujeres puede gustarnos que nos traten como a iguales a nivel intelectual, pero no somos tu amigo del club. Nos gusta que nos abran la puerta, o que nos digan un simple " estás linda".

Todo el mundo sabe que la situación económica anda mal, así que no hace falta que lo saques a relucir: si nos invitaste a salir es porque podés darte el lujo de pagar la cuenta... la de los dos.

¿Cuál es la parte de “buena presencia, disposición y solvencia” que no se entendió? Aunque no tengas esto último, pilotéala. Y no llores después con lo mucho que está todo caro.


 


Repito: ya nos dimos cuenta, pero cuando salimos queremos sentir que nos aislamos de los problemas mundanos y que sólo existe el aquí y ahora.


 


No hace falta que nos cuentes de una todos los problemas que tenés en el trabajo. Nos interesan, sí, pero más nos interesa enterarnos qué hay además de tu faceta de chico-que-trabaja-en-la-oficina.

Por los chamuyos baratos y sin vuelo ni encanto es que este término es rehuido por las mujeres. Decimos que un hombre es "un chamuyero”, porque nada de lo que dice es cierto y encima te das cuenta a la legua que miente.

Sé que es difícil de entenderlo todo de una, pero tenélo en cuenta. A veces, es todo una cuestión de comunicación, o de saber chamuyarla.

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