Brasil: de cuánto es la indemnización que deberá pagar Agostina Páez por sus gestos racistas
Agostina Páez tendrá que indemnizar a los damnificados. La cifra final dependerá de la decisión del juez y de cuántas víctimas sean reconocidas en el fallo.
Agostina Páez
La situación judicial de Agostina Páez, la abogada argentina detenida en Brasil acusada de injuria racial, dio un giro clave en las últimas horas: tras una audiencia preliminar, quedó habilitada para regresar al país.
La joven se presentó este martes ante el Tribunal Penal N°37 en una audiencia clave en la que la Justicia resolvió permitirle regresar al país bajo la condición de realizar trabajos comunitarios e indemnizar a las víctimas. De cuánto es la multa.
La fiscalía decidió reducir la acusación original, la cual contemplaba tres delitos y una posible pena de hasta 15 años de prisión, a un único cargo. Según explicó su abogada defensora, Carla Junqueira, esta modificación permitiría reemplazar una eventual condena con servicios sociales y el pago de compensación a las víctimas.
De acuerdo al Ministerio Público, Agostina Páez debería abonar cerca de u$s50.000 a cada una de las personas afectadas. El juez aún no emitió su resolución, aunque se espera que lo haga en los próximos días. Esa decisión será determinante no solo para establecer el monto definitivo del resarcimiento, sino también para definir las condiciones de salida del país de la imputada.
Desde un inicio, la estrategia de la defensa apuntaba a lograr la mayor reducción de cargos posible para facilitar el regreso de la joven a la Argentina. “Estamos muy conformes con el resultado”, sostuvo Junqueira luego de la audiencia.
“Entramos esperando una pena de al menos dos años, con cumplimiento efectivo en Argentina. Pero la fiscal entendió que el pedido de disculpas significó que Agostina entendió lo que significa para Brasil el racismo. Fue una primera etapa exitosa. Ahora necesitamos cumplir los trámites para que se haga efectivo el retorno”, explicó.
Incluso, antes de la audiencia, Páez había manifestado su preocupación por la posibilidad de ir a prisión. “Yo no voy a pisar una cárcel, si voy a la cárcel me mato, no sé lo que me puede pasar”, afirmó en declaraciones televisivas.
El descargo de la acusada
Al terminar la audiencia, la propia acusada habló ante la prensa y aseguró que le dijo “la verdad” al juez sobre todo lo ocurrido. También contó que pidió perdón a las víctimas y definió lo vivido desde enero como “la peor experiencia” de su vida. La escena reflejó un fuerte alivio, aunque todavía mezclado con cautela por la falta de una resolución escrita definitiva.
La mujer agregó que, pese al paso judicial favorable, no va a sentirse tranquila hasta volver a la Argentina. Según dijo, continuó recibiendo amenazas durante estos meses y teme que la decisión de este martes no alcance para poner fin al hostigamiento. Por eso, para ella, la verdadera tranquilidad recién llegará cuando pueda regresar a su casa.
El expediente se abrió el 14 de enero, después de que la abogada fuera grabada en un bar del barrio de Ipanema realizando gestos que fueron interpretados como racistas por empleados del lugar. El video se viralizó rápidamente y eso terminó derivando en tres denuncias penales por discriminación, además de una fuerte repercusión pública en Brasil.
A partir de esa investigación, la Justicia brasileña le impuso medidas cautelares severas. Desde entonces, la mujer permanecía retenida en Río de Janeiro con tobillera electrónica y con prohibición de salir del país. La causa avanzó durante estos meses bajo el sistema judicial brasileño, sin que el gobierno argentino pudiera intervenir sobre el fondo del proceso.
Qué falta para que Agostina Páez vuelva al país
Aunque el alivio judicial fue claro, la situación todavía no está completamente cerrada. El juez debe plasmar por escrito lo resuelto en la audiencia, establecer el monto de la fianza y fijar cuánto deberá pagar la acusada en concepto de reparación a las víctimas. Recién después de ese paso quedará formalmente habilitado su regreso a la Argentina.
La defensa cree que esa definición podría llegar en cuestión de días. Si eso ocurre, la abogada finalmente podrá dejar atrás un proceso que la mantuvo durante meses en Brasil, bajo medidas restrictivas y con la amenaza de una pena mucho más dura. Después de la audiencia, el horizonte cambió de forma drástica: ya no se discute si irá presa, sino cuánto falta para que pueda volver.
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