No todo son olas del mar: turistas también eligen veranear junto a fiestas populares
Mate, asado y vino se convirtieron en ítems atractivos a la hora de elegir un destino, según datos oficiales que hablan de nuevos récords.
Con los carnavales de Gualeguaychú, que ya son un clásico para todos los argentinos, también llegan fiestas populares como las de la Chacarera (en Santiago del Estero), o la del Chamamé (en la capital correntina). Son atractivos que unen turismo con cultura y que se proponen como alternativa a las costas bonaerenses y las sierras cordobesas.
La apertura de nuevos destinos turísticos, de circuitos pensados tanto para el mercado interno como para las visitas del exterior, es una de las claves para que el sector crezca durante todo el año.
Así, y mientras comienza la segunda quincena de enero, las fiestas populares comienzan a asomar y a presentarse para todos los que quieran conocerlas. La doma en Villa María, las 9 noches de Cosquín (que en febrero trae su versión rockera) son algunos de los eventos que son redescubiertos por los veraneantes.
La fiesta de Vendimia será la reina que cierre el calendario hacia marzo. Pero antes se realizarán las nuevas versiones de otras fiestas, como la del Sol en San Juan, o los carnavales porteños.
Si bien algunos señalaron que la primera quincena del año podría haber sido mejor, las estadísticas oficiales y los números de las cámaras coinciden en que este verano serán unos 27 millones de turistas los que elegirán a la Argentina como su destino.
Si ello se cumple, superará en 4% al récord del año pasado y consolidará el crecimiento de un sector que junto al de industrias culturales continúa firme. Elegir nuestros paisajes, pero también las costumbres y fiestas de nuestras provincias es una de las razones por las cuales los ciudadanos se quedan dentro de la frontera y apuestan a pasar momentos inolvidables entre hermanos.
Dejá tu comentario