La ONU premió el plan de desarme implementado por el Estado Nacional

23 de octubre de 2013

Fue reconocido con la distinción "Future Policy Award 2013", entregada por la Oficina de Asuntos de Desarme de las Naciones Unidas (UNODA). Ya permitió la destrucción de 250.000 armas de fuego.

El Plan Nacional de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego recibió una distinción por parte de la Oficina de Asuntos de Desarme de las Naciones Unidas (UNODA), el Consejo Mundial del Futuro y la Unión Interparlamentaria (UIP), que, en el marco de la celebración de la Semana del Desarme, lo ubicaron entre los tres planes más destacados del mundo.

El premio "Future Policy Award 2013" reconoce al plan como "una política sostenible que demuestra que el cambio positivo es posible cuando hay voluntad política", según informó desde Nueva York el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak.

El funcionario subrayó que, a través de políticas que "apuestan por la vida, la cultura de la paz y la no violencia", en los últimos diez años la Argentina "ha logrado reducir un 50 por ciento las muertes por armas de fuego, un 48 por ciento las solicitudes de tenencia de armas y un 92 por ciento las autorizaciones de portación".

"El fortalecimiento del Estado de derecho y una democracia inclusiva en términos sociales, políticos, económicos, culturales y civiles son fundamentales para que una política de desarme tenga éxito en la sociedad", resaltó el ministro.

El funcionario destacó "la valiente decisión de impulsar un plan de desarme civil tomada en 2006 por el entonces presidente Néstor Kirchner, convencido de que la persona que tiene un arma en su casa, lejos de tener una solución, tiene un problema".

El Plan Nacional de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego, que entró en plena vigencia en 2007, fue el marco para la destrucción de 249.622 armas de fuego y 1.175.896 municiones, lo que "ubica al país en líder mundial en materia de desarme de la población civil", sostuvo Alak.

El programa consiste en la entrega de armas de fuego de manera anónima y voluntaria por parte de los ciudadanos, a cambio de un incentivo económico.

Los centros de recepción son las delegaciones del Registro Nacional de Armas (RENAR) de todo el país y los puestos móviles que instala el organismo en todo el territorio nacional.

Como valor añadido, el material resultante de la destrucción y fundición de las armas es donado a la Fundación del Hospital de Pediatría Juan P. Garrahan.


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