Las tasas altas ya no alcanzan y se apaga la aspiradora de Sandleris: los bancos comienzan a rechazar las Leliq

12 de agosto de 2019

Este lunes vencen más de 243 mil millones de pesos y en la primera licitación del día el Banco Central apenas pudo renovar letras por 13.990 millones a pesar de haber fijado la tasa de interés por encima del 74%.

En medio de la corrida cambiaria contra el peso tras la apabullante derrota del oficialismo en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) celebradas el domingo el Banco Central subió la tasa de referencia de las Letras de Liquidez (Leliq) 10 puntos porcentuales y la colocó por encima del 74%. La más alta del mundo por varios cuerpos de ventaja.

A pesar de ello los bancos comenzaron a darle la espalda a la estrategia desplegada por Guido Sandleris y rechazan la renovación de las Leliq. El miedo le gana a la tasa y se profundiza el apetito por cobertura en otros instrumentos.

De los 243.271 millones de pesos que vencen este lunes en la primera licitación del día el Banco Central renovó letras por apenas 13.990 millones, poco más del 5% de los vencimientos del día.

El monto de Leliq colocados en la primera licitación equivale al 5% del colocado en la primera licitación del viernes pasado cuando la tasa era sensiblemente menor (63,71%).

Tras la segunda licitación el BCRA terminó renovando la mitad del stock que vencía y tuvo que emitir casi 159 mil millones de pesos.

¿Por qué debe prestarse atención a este indicador?

El Banco Central utilizó las Leliq para neutralizar (y lo logró relativamente bien) la bomba de Lebac que había dejado la gestión de Federico Sturzenegger.

Para hacerlo dio forma a una bomba todavía más poderosa, las Leliq, con tasas mucho más altas y de muy corto plazo, 7 días. En la actualidad el stock de Leliq en manos de los bancos es superior al 1,2 billón (millón de millones) de pesos. El Central paga unos 3 mil millones por día en promedio de intereses en Leliq.

Los vencimientos diarios se venían renovando al calor de las altas tasas de interés y un dólar relativamente estable. Hoy los bancos comenzaron a rechazar las Leliq y reclamar su dinero.

A más tasa, que se traslada a ahorristas e inversores en los rendimientos de los plazos fijos, menor es el incentivo a dolarizar carteras. La tasa parece ya no alcanzar.

De no encontrar una salida a la situación el BCRA no podrá evitar un fuerte aumento del circulante, exactamente lo opuesto a lo que pretendía lograr al secar la plaza para enfriar la economía y bajar la inflación. Para dar cuenta de la dimensión del problema: la masa de las Leliq creció tanto que en menos de un año pasó de representar el 20% de la base monetaria a más del 85%.

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