Palo y a la bolsa

¿Qué pasó? ¿Cómo se llegó del consultorio del terapeuta al box de un especialista en cromoterapia?


 


Algunos interpretan que todo tiene que ver con un cambio de paradigma cultural, con la asunción del trono de la cultura de la inmediatez, típica de las terapias alternativas o, por lo menos, totalmente contrapuesta al psicoanálisis. Ya no hay problemas, hay soluciones. Las terapias eternas están “out”. hoy se intenta un camino, se lo evalúa instantáneamente y, si fracasa, se lo abandona y se busca al segundo. A diferencia del psicoanálisis que dice que hay metas pero no caminos, las nuevas terapias proponen lo contrario: no es una cuestión de metas sino de caminos. Cuando ese camino se recorre con los pies, toma la forma de la “reflexología”, una técnica New Age que cura todo masajeando adecuadamente la planta de los pies. Pero las opciones son infinitas: desde la dieta bíblica (que sólo permite alimentarse con pan, agua, pescado y vino) hasta la numerología; desde Pilares hasta la meditación o los seminarios de “insight” con abrazo de árbol incluido. Todo vale, todo “suma” a la hora de alcanzar la armonía perfecta entre cuerpo, alma y mente. El límite lo ponen la imaginación y la billetera. Los resultados buscados son los mismos que prometía el psicoanálisis, pero el camino parece libre de culpas, traumas y edipos, que no es poco.

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