Piden investigar un contagio masivo de sida ocurrido en los '80

NA
Por NA

  • La denuncia contra dos médicos fue hecha por siete personas, de un grupo de 200, que fueron contagiados masivamente de Sida cuando les suministraron concentrados coagulantes contaminados con el virus del HIV.

 


Un grupo de hemofílicos reclamó ante la Justicia que profundice la investigación de una denuncia por el contagio masivo de 200 personas con el virus del Sida en la década del '80, a través del suministro de concentrados coagulantes infectados y traídos desde exterior. 


 


La presentación judicial fue realizada por siete personas que sufren de hemofilia y aseguran haber sido infectadas por el virus al recibir el concentrado donado por personas que padecían Sida y Hepatitis C.


 


La causa penal está a cargo del juez federal Claudio Bonadío y en la misma están imputados los médicos Miguel de Tezanos Pinto (ex director de la Academia Nacional de Medicina) y Raúl Pérez Bianco (director de la Fundacion de la Hemofilia).


 


Según consta en la denuncia, los siete damnificados forman parte de un grupo de unas 200 personas afectadas, la mayoría de las cuales ya falleció como consecuencia del Sida.


 


Los médicos denunciados Tezanos Pinto y Perez Bianco habrían sido -según la versión de los denunciantes- los responsables de haber permitido el suministro de los "concentrados coagulantes
contaminados".


 


"Esos concentrados, procedentes de laboratorios de Estados Unidos, Austria y Francia, eran obtenidos de miles de donantes de sangre infectados de HIV o hepatitis", subrayó el abogado patrocinante de las víctimas Gonzalo Giadone.


 


Entre los denunciantes se encuentran los hermanos Rubén y Carlos Vera, Luis Echarren, Jorge Remón, Diego Vaccaro y un sexto damnificado que no quiso revelar su identidad. 


 


También están los familiares de un hemofílico que falleció en agosto de 2005. 


 


La causa que instruye el juez Bonadío es por los presuntos delitos de "contagio doloso", "tráfico de medicamentos contaminados" y "envenenamiento masivo", para los cuales se prevén penas de hasta 25 años de prisión.


 


Si bien los contagios se habrían registrado hace más de 20 años, los denunciantes instaron la acción penal y sostienen que la misma no está prescripta por tratarse de una situación equiparable a los delitos de lesa humanidad o "genocidio" por "terrorismo sanguíneo".

Dejá tu comentario