#Anuario2014: La puja por Ganancias recalentó la disputa entre sindicatos y Gobierno

Política

La puja por el impuesto a las Ganancias marcó el ritmo de la relación entre el gobierno nacional y los gremios durante el año que termina, Sin modificaciones en el mínimo no imponible desde 2013 ni en las escalas desde 2000, el gobierno sólo concedió este año la exención del pago de ese tributo del medio aguinaldo de diciembre.

El enfrentamiento entre centrales sindicales y el gobierno nacional en torno a ese tributo no es nuevo y es uno de los ejes centrales de la discusión entre ambos sectores. Así, a medida que avanzó el año la puja por el Impuesto a las Ganancias, que alcanza a más de un millón de trabajadores asalariados, se fue recalentando.

Incluso, a mediados de 2014, en agosto, un paro nacional lanzado por la CGT opositora, la CTA de Pablo Micheli e impulsado por la Coordinadora Sindical Clasista -Partido Obrero- llevó la eliminación de ese impuesto como una de las banderas.

El Gobierno mantuvo inalterado su discurso: "El Impuesto es para distribuir riquezas hacia sectores que ganan menos". Antes de eso, en octubre, el diputado y ex aliado de Hugo Moyano, Héctor Recalde, había reconocido que era necesario modificar el mínimo no imponible y las escalas.

Luego cerraron filas y entre dos funcionarios llevaron la bandera de la negativa: Axel Kicillof, desde Economía, y Jorge Capitanich, jefe de Gabinete quien además dejó en una de sus habituales conferencias de prensa desde Casa Rosada una frase para el recuerdo: "Es necesario filosófica e ideológicamente cobrar Ganancias". Lo cierto es que, había explicado meses antes el ministro coordinador, "el Impuesto a las Ganancias reporta 55 mil millones de pesos al año".

No es el primer año en que se discute el punto. Tras la recuperación de la economía -de 2003 en adelante-, los sindicatos han puesto sobre el tapete el esquema regresivo de los impuestos en la Argentina: entre el IVA y Ganancias, una gran masa de trabajadores tributa un porcentaje importante de su salario.

La puja, en medio de una inflación que en estimaciones privadas supera el 40% y en las oficiales araña el 30, recrudeció en el último trimestre de 2014, cuando incluso los gremialistas afines al Gobierno reclamaron una exención del pago de Ganancias para el medio aguinaldo de diciembre. Gerardo Martínez, Antonio Caló y distintos dirigentes de la CGT oficialista se pronunciaron -sin anunciar medidas- en tal sentido. Hasta el alfil ceteista Hugo Yasky pidió por eso.

El problema quedó parcialmente saldado cuando a principios de diciembre la presidenta Cristina Kirchner desactivó eventuales medidas de transportes -ferroviarios, colectivos de corta, media y larga distancia, navales y aeronáuticos- al anunciar la exención del pago de Ganancias para el medio aguinaldo. Incluso Hugo Moyano reconoció que eso desactivaba medidas.

Desde los gremios, sin embargo, advirtieron: si el año que viene no se discute el Impuesto, volverán las protestas.

El complejo entramado del Impuesto a las Ganancias tiene dos puntos salientes: el mínimo no imponible -monto hasta el que los trabajadores están exentos de pago- y las escalas que pagan según su ganancia neta anual.

El primero fue modificado -mediante medida provisoria anunciada por Cristina Kirchner que aún rige- en 2013. Por esa decisión administrativa, quienes cobran menos de 15 mil pesos netos mensuales no tributan Ganancias. El segundo, la escala del tributo -que en más del 50% de los trabajadores que pagan ese impuesto es del 23% de sus salarios- permanece inalterada desde 2000, cuando se instauró la tablita de José Luis Machinea, entonces ministro de Economía de Fernando De la Rúa.

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