Delitos de lesa humanidad: estremecedor relato de un testigo en un juicio contra 16 represores

Política

Fausto Bucchi contó cómo fue el secuestro de una pareja de uruguayos en la localidad bonaerense de Vicente López y lo que hicieron los represores con su hija de 8 meses.

Un testigo declaró este martes ante el Tribunal Oral Federal (TOF) 1 de La Plata, en un juicio que investiga a 16 represores por delitos de lesa humanidad cometidos en tres ex centros de detención clandestinos, el secuestro de una pareja uruguaya y el abandono de su beba de 8 meses durante un operativo policial.

Se trata de Fausto Bucchi, quien declaró ante el TOF 1 de La Plata, que desde octubre de 2020 juzga a los represores, entre ellos el ex médico policial Jorge Bergés, por delitos cometidos contra cerca de 500 víctimas cautivas en los ex centros de detención clandestinos conocidos como Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes y El Infierno, de Lanús.

Bucchi contó que el 21 de diciembre de 1977 llegaba al edificio en el que vivía, en Vicente López, y observó un despliegue de vehículos y hombres armados, vestidos de civil, en el hall.

Fuerzas Armadas en la dictadura

El hombre quiso llamar a su esposa por el portero, pero antes que ésta pudiera atenderlo los hombres armados lo hicieron pasar al hall y lo retuvieron allí.

"En esa espera vi cuando se llevaban a una persona detenida y esposada, y por el ascensor se llevaban cosas también", explicó Bucchi.

Recordó que "un vecino del edificio que trabajaba en la Armada se hizo responsable de mí y pude entrar y dejé de tener contacto con lo que sucedía; pero al día siguiente, como era el vicepresidente del consorcio, el portero me llamó y me dijo que habían dejado a la criatura de la pareja del décimo piso que se habían llevado".

"Era Soledad Dosetti, de 8-9 meses, y el portero mencionó la imposibilidad de tenerla porque su mujer esperaba familia y se le complicaba tener a esa nena", detalló.

Contó, asimismo, que "fuimos al departamento, verificamos algunas cosas que había dejado esta gente" y "hallamos unas cartas mantenidas con familiares de Uruguay y le mandamos cartas a las abuelas explicando la situación".

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"Al tiempo vinieron las dos abuelas, pero para ese momento a la nena la habían llevado a la comisaría de la Mujer en San Martín. Yo era inspector de obras de la municipalidad de Vicente López y en ese momento en la municipalidad estaba el Comando de Operaciones Tácticas, tenía vinculación con algunos militares y me recomendaron que hiciera la denuncia de la desaparición y me dieron nota para ir a verificar a la comisarías de la mujer en San Martín y ahí pudimos ver a la nena", detalló el testigo.

Recordó, además, que las dos abuelas pudieron llevarse a la niña a Uruguay, en febrero de 1978.

"La nena tenía un arnés para mantener las piernitas abiertas porque tenía problemas de formación de las piernas y así la dejaron, con ese arnés y con el mismo la entregaron", precisó.

Soledad Dossetti es hija de Edmundo Sabino Dossetti Techeira y de Ileana Sara María García Ramos, ambos uruguayos, que estuvieron cautivos en Coti Martínez, el Pozo de Banfield y el Pozo de Quilmes, y aún permanecen desaparecidos.

También declaró en esta audiencia Diego Barreda, sobreviviente que estuvo cautivo en Pozo de Banfield y el Pozo de Quilmes.

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El hombre trabajó en Astillero Río Santiago, pero tras el golpe militar de marzo de 1976 fue despedido y entró a trabajar en la fábrica OFA de Villa Elisa; y fue secuestrado el 14 de julio de 1978.

"Me llevaron a la parilla en el Pozo de Quilmes, tuve varios desvanecimientos, me interrogaron de situaciones absurdas. Previo a esto me habían tomado la presión, no recuerdo a ningún otro sobreviviente que antes de torturarlo le hayan tomado la presión", apuntó.

El hombre también estuvo secuestrado en el Pozo de Banfield, donde a poco de llegar "se me empezó a caer la piel, una cosa pastosa que se desprende y cuando me di cuenta sentí una cosa terrible, no tenía noción de qué era" y dijo que "había otras celdas con gente y me dijeron que era habitual, que se me iba a caer toda la piel. Se me viene a la idea que los nazis hicieron tulipas, lámparas con piel. Duró una semana y me decían que era resultado de la picana eléctrica".

Barreda también declaró que compartió cautiverio con María Artigas de Moyano, quien dio a luz en cautiverio y luego de dos días apareció en su celda sin su hija y posteriormente fue desaparecida.

La hija de María es Victoria Moyano Artigas, recuperada en 1987.

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