Con portazos y "baños de humildad", así quedó el nuevo mapa electoral
A poco más de un mes del cierre de listas y precandidaturas, varios políticos anunciaron su retiro de su carrera electoral por desición propia o por pedido de los líderes de su partido.
Sanz anticipó que, pese a especulaciones, no se bajará y que prefiere ser el líder de un partido fuerte y con gobernaciones varias, que el vice de un espacio ajeno. Macri no cree pasar zozobras y Carrió aporta la enjundia mediática que no da el mendocino. Massa, en cambio, no logra articularse como opción tras el quiebre con varios intendentes y candidatos a gobernador que parecen haberse inclinado por el caballo mejor posicionado.
En cuarto lugar busca instalarse el Frente de Izquierda y los Trabajadores. Así lo postuló su principal referente, Jorge Altamira, que el martes presentó su precandidatura para disputar la fórmula con Nicolás Del Caño, el diputado nacional por Mendoza.
El dirigente del FIT busca arrebatar el espectro de izquierda y opositor al "ajuste" y apunta su mirilla contra la fuerza Progresistas, que sufre por partida doble: la baja de Hermes Binner dejó a Margarita Stolbizer como figura reemplazo, por un lado, y la alianza de la UCR con el PRO le quita peso electoral a su postulación.
Por debajo aparece la figura del ex titular de la CTA, Víctor De Gennaro, que participará de la contienda en nombre de Unidad Popular.
Provincia
La trillada denominación de "madre de todas las batallas" aún conserva su poder explicativo para indicar la relevancia del territorio bonaerense en una contienda electoral. Y quien allí se haga firme, por arrastre en la boleta de su candidato presidencial o por manejo territorial y el vínculo entre Nación y Provincia después del 10 de diciembre, tendrá el caudal de voluntades más importante: cerca del 40% del padrón electoral de todo el país.
Y allí tambien hubo novedades en los útimos días. Algunos se sorprendieron por la baja de Diego Bossio de la disputa, pero el titular de ANSES había admitido el viernes a este medio que la llegada de Daniel Scioli con Fernando Espinoza daba un empuje -y un mensaje- claro al titular de La Matanza. Nadie olvida que ese distrito se lleva casi un 15% de los votos de la Provincia y nadie con asiración presidencial quiere perderlo. Tras él también resignó su precandidatura Carlos Castagneto.
Pero no todos se han hecho eco del llamado presidencial a la humildad. La consiga es clara: tres candidatos. Y aunque se flexibilice no saldrá de cauce. La partida de Bossio -que medía mejor que varios de los anotados- debiera ser una señal de freno para al menos cuatro nombres en las próximas horas: Fernando "Chino" Navarro, Gabriel Mariotto, Santiago Montoya y Martín Sabbatella no cuentan con apoyo e incluso ya han sonado -algunos- para ser compañeros de fórmula de algún otro.
El que mejor mide es Martín Insaurralde, pero no tiene la venia oficial tras sus amoríos renovadores. Sus operadores recorrieron Parque Norte justo en el instante en que Espinoza lucía del brazo de Scioli. Resultado: el lomense no bajó del auto porque olfateó territorio hostil.
Quedan, entonces, el obstinado Julián Domínguez, que podría cobijar a Juan Patricio Mussi como vice -el joven intendente de Berazategui, que tomó el cargo de su padre casi como una herenecia, se retiró contrariado de Parque Norte-, y Aníbal Fernández, que podría sumar a Sergio Berni, huérfano tras la baja de Bossio.
Enfrente, golpeados como el mentor, andan los peones del Frente Renovador. Si hasta se rumoreó que relanzarian a Felipe Solá, que se había dado de baja antes de empezar a correr, ante los abandonos expulsivos -o expulsiones abandónicas- de Darío Giustozzi y Jesús Cariglino.
Quedan dos candidatos acaudalados e imposibles de bajar: Francisco De Narváez y Mónica López -diputado provincial, esposa del diputado y sindicalista petrolero Alberto Roberti. Curioso detalle, ellos compartieron la fórmula del denarvaísmo en 2011. Massismo es más de lo mismo, podría volver a cantar el empresario.
Con el peronismo -en cualquier de sus dos variantes- en etapa de definiciones, la alianza opositora entre el PRO y la UCR continúa en veremos. La única candidata confirmada es María Eugenia Vidal, que incluso logró que varios radicales opten por encolumnarse tras su nombre, pero Gustavo Posse -ex radical, ex PRO- busca lograr avales para disputar la interna.
El intendente de San Isidro tiene un problema: no lo aceptan del todo ni en el macrismo ni en el radicalismo. Más aun desde que se fotografiara con Scioli en el acto de egreso de oficialies de la Policía Local esta semana.
En lo que queda del Frente Amplio, que englobó Stolbizer bajo el nombre de Progresistas, hay dos nombres vigentes: Jaime Linares, del GEN, y Jorge Ceballos, de Libres del Sur.
Desde el Frente de Izquierda y los Trabajadores acabaron por aceptar las PASO como eventual método de resolver candidaturas y suena fuerte el precandidato a gobernador del PO, Néstor Pitrola, que ya es diputado y mide bien en las encuestas. La opción del PTS sería Cristian Castillo -diputado provincial.
Por último, el Frente Popular también llevarían un nombre que saldrá de la ex titular de Ctera Marta Maffei o del líder de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) de La Matanza, Juan Carlos Alderete.
Temas
Las Más Leídas






Dejá tu comentario