En medio del conflicto por Malvinas, Chile podría comenzar a construir buques de guerra para el Reino Unido

Política

El plan se conoció apenas unas horas después de que Argentina denunciara la explotación ilegal por parte del Reino Unido de hicrocarburos en las Islas Malvinas.

Mientras se tensa cada vez más la disputa entre la Argentina y el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y espacios marítimos circundantes, Chile podría comenzar a fabricar buques de guerra para la Royal Navy. Una compañía británica presentó al gobierno de José Antonio Kast una propuesta para profundizar la cooperación naval entre ambos países. El proyecto contempla la construcción de modernas fragatas de guerra en territorio chileno y la transferencia de tecnología a la industria local.

La propuesta fue presentada por Babcock International, una de las principales empresas de defensa del Reino Unido. Sir Nick Hine, exvicealmirante de la Royal Navy y actual ejecutivo de la compañía, visitó Chile a comienzos de octubre y mantuvo conversaciones para impulsar una eventual alianza de largo plazo con la Armada y la industria naval chilena.

El bueque de guerra Arrowhead 140.

El bueque de guerra Arrowhead 140.

El plan involucra la Arrowhead 140, una fragata moderna cuyo diseño sirve de base para las nuevas Type 31 que está incorporando la Royal Navy. La plataforma también fue elegida por Polonia e Indonesia, donde se desarrollan programas que incluyen participación de los astilleros locales y transferencia de tecnología.

Uno de los puntos más importantes de la propuesta es que los buques no necesariamente llegarían terminados desde Europa. Babcock pretende trabajar junto a Astilleros y Maestranzas de la Armada de Chile (ASMAR) y otras empresas locales para que las fragatas puedan fabricarse en el propio país.

La compañía británica plantea transferir conocimientos, tecnología e ingeniería para que Chile desarrolle capacidades propias de construcción naval. Sin embargo, las conversaciones están recién en una primera etapa.

La Arrowhead 140 tiene unos 139 metros de eslora y un desplazamiento cercano a las 5.700 toneladas. Una de sus características es que puede adaptarse a las necesidades de cada país, incorporando diferentes sistemas de combate, armamento, sensores y helicópteros. Su diseño permite además sumar nuevas tecnologías durante su vida operativa.

Una eventual operación no partiría desde cero. La Armada chilena mantiene desde hace décadas una estrecha relación con la industria naval británica y actualmente opera tres fragatas Type 23 que anteriormente pertenecieron a la Royal Navy: la Almirante Cochrane, la Almirante Condell y la Almirante Lynch.

De hecho, la Almirante Cochrane fue originalmente la HMS Norfolk. Fue construida para la Marina británica, entró en servicio en 1990 y posteriormente fue adquirida por Chile, donde comenzó a operar con su actual nombre.

La nueva propuesta va incluso más allá de las fragatas. Babcock presentó también su concepto ARMOR Force, que combina grandes buques tripulados con embarcaciones no tripuladas. La idea es que una fragata pueda funcionar como centro de mando y coordinar plataformas autónomas destinadas a tareas de defensa antiaérea, lucha antisubmarina y otras operaciones.

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