El Congreso entra en una etapa clave para la reforma judicial
El Senado comienza a debatir los proyectos contemplan la ampliación y el voto popular para elegir a los miembros del Consejo de la Magistratura, la regulación de las medidas cautelares, y la creación de tres tribunales de casación.
El Senado se encamina a debatir esta semana tres proyectos
claves de la reforma judicial propiciada por el gobierno, que contemplan la
ampliación y el voto popular para elegir a los miembros del Consejo de la
Magistratura, la regulación de las medidas cautelares, y la creación de tres tribunales
de casación.
La sesión se realizará en forma paralela a otra reunión del pleno de la Cámara
de Diputados, donde se abordará otras tres iniciativas de la reforma para
democratizar la justicia referidas al ingreso a la carrera judicial, la
publicidad del estado de las causas, y de las declaraciones patrimoniales de
los funcionarios públicos.
De esta manera, el Congreso buscará avanzar antes de fin de mes con la sanción
del paquete de leyes propiciado por el gobierno para democratizar la justicia
que fue anunciado por la presidente Cristina Fernández de Kirchner.
Previo a la sesión del Senado prevista para el miércoles al mediodía, la
comisión de justicia recibirá el martes a las 11 a la conducción del CELS,
encabezada por Horacio Verbitsky, quien tiene cuestionamientos al proyecto
sobre regulación de cautelares que el oficialismo aspira a sancionar este
jueves.
El presidente del bloque de senadores del kirchnerismo, Miguel Ángel Pichetto,
anunció que convocará para este martes a las autoridades del Centro Legales y
Sociales (CELS) a fin de que expongan sus cuestionamientos al proyecto que
regula el uso de medidas cautelares y aseguró que en esta iniciativa están "resguardados"
los derechos individuales y apunta a los grandes grupos económicos.
En declaraciones a Télam, Pichetto informó que ante las críticas que formuló el titular del CELS, Horacio Verbitsky, al proyecto de cautelares se decidió
invitarlo para el martes a las 11a la comisión de Justicia, a fin que pueda
"realizar los aportes" a la iniciativa.
Ese mismo día también se realizará una reunión de Labor Parlamentaria a las 18
donde se buscará un acuerdo entre los presidentes de las bancadas sobre el
mecanismo de las maratónicas sesiones del miércoles y el jueves, ya que en ese
tipo de debates es muy elevada la cantidad de oradores.
De todos modos, la apertura de la sesión va ser una responsabilidad del
oficialismo ya que la mayoría de los bloques opositores se niegan a colaborar
para conformar el quórum de 37 legisladores.
De hecho, los opositores, con excepción de la salteña del peronismo federal
Sonia Escudero y Samuel Cabanchik, no concurrieron a las reuniones plenarias de
comisiones donde se firmaron los dictámenes para reformar el consejo de la magistratura,
y de regulación de las cautelares.
En los últimos días los diputados y senadores opositores empezaron una campaña
para juntar firmas en contra de las reforma del Poder Judicial El proyecto del
Consejo de la Magistratura establece la elección popular de los jueces,
académicos, y abogados, crea procedimientos para poder nombrar magistrados
subrogantes y realizar concursos previos para cubrir eventuales vacantes.
Entre otros puntos, la iniciativa establece que se amplía de 13 a 19 los
miembros el Consejo, con lo cual deberán ser elegidos por la ciudadanía los
tres jueces, tres abogados y seis representantes de los ámbitos académicos o
científicos, de reconocida trayectoria en algunas de las disciplinas universitarias.
En el caso de los abogados y jueces corresponderán dos a la mayoría y uno a la
minoría, mientras que en el caso de los científicos serán cuatro representantes
para la lista ganadora y dos para aquella que obtenga el segundo lugar.
Otro de los aspectos centrales es la administración de los recursos ya que el
proyecto establece que deberá ser el Consejo de la Magistratura quien deberá
tener esa función, que ahora está en manos del presidente de la Corte Suprema,
quien negocia los salarios con el gremio, que conduce Julio Piumatto.
Casualmente, la Unión de Empleados de Justicia de la Nación convocó a un paro
de 72 horas en rechazo a la propuesta de reforma del Poder Judicial, una medida
que sorprendió porque siempre realiza medidas de fuerza solo para demandar por
mayores salarios.
Ese mismo día, el Senado también debatirá la creación de nuevos Tribunales de
Casación para los fueros Civil y Comercial; Contencioso Administrativo y
Previsional y Laboral.
En tanto, el Senado debatirá el jueves el proyecto de regulación de las medidas
cautelares contra el Estado Nacional que busca evitar que con ese instrumento
judicial se pueda trabar la aplicación de una iniciativa por un tiempo
excesivo, como sucedió con la ley de Medios o con las deudas millonarias que
mantienen empresas con el fisco.
Con ese fin el Gobierno diseñó una iniciativa que establecerá que las
cautelares no podrán tener una vigencia superior a seis meses en el proceso
ordinario con posibilidad de una prórroga por el mismo lapso, ni de tres meses
en el proceso sumarísimo o de amparo, y se podrán extender por seis meses,
siempre que ello resultare procesalmente indispensable.
El proyecto establece que un juez solo podrá dictar una medida cautelar cuando
es competente en la causa, y solo podrá tener validez si dicta esa medida
-aunque no le corresponda- si se encuentra comprometida la vida, la salud o el
derecho alimentario, o el medio ambiente.
Además, en el pedido de cautelar debe estar debidamente argumentado el
perjuicio que se procura evitar, la actuación estatal que lo produce y el
derecho o interés que se pretende garantizar.
La cautelar cae recién a los diez días hábiles desde que el particular es
avisado de la decisión del Estado en relación con su reclamo. Durante el
transcurso de esos diez días hábiles el particular podrá solicitar la prórroga
de la cautelar.
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