Diana, Carlos y Camila: un triángulo amoroso que desmoronó a la princesa

“Siempre supe que en este matrimonio, éramos tres, lo cual ya es una multitud... y eso hace todo más difícil”. Esta frase la dijo Lady Di en 1995, haciendo alusión al triángulo amoroso que integró junto al príncipe Carlos y a Camila Parker Bowles


 


Tan sólo cinco meses después de haber anunciado el compromiso, Carlos y Diana contrajeron enlace el 29 de julio de 1981 en la catedral londinense de Saint Paul, el que se convirtió en un acontecimiento social de repercusión internacional retransmitido por televisión a más de 700 millones de espectadores.



Habían transcurrido apenas cinco años de la boda y la prensa sensacionalista británica comenzó a publicar rumores de una supuesta crisis matrimonial. A pesar de que la familia trataba de ofrecer una imagen de unidad,  cada vez se hacían más frecuentes los viajes de Diana en soledad y en mayo de 1992, después de regresar de la India y Egipto, saltaron a la opinión pública los primeros rumores de separación.



Un fantasma llamado Camila



La publicación de un libro de Andrew Morton sobre Diana, en el que el autor se apoyaba en la tesis del fracaso matrimonial y la confirmación de que Carlos mantenía una relación con su vieja amiga, Camila Parker Bowles, fueron noticia en aquellos tiempos.



Camila y Carlos se conocieron en un partido de polo en 1970 y la relación sentimental comenzó en 1972, con anécdotas como cuando Camila le recordó a Carlos que una bisabuela de ella había sido la amante de un tatarabuelo de él.



Ambos siguieron juntos, pero cuando el príncipe se concentró en su carrera naval, en 1973, Camila se casó con Andrew Parker Bowles, con quien tuvo dos hijos: Tom y Laura. Pero en noviembre de 1995, tras 22 años juntos, Camila y Andrew decidieron divorciarse.



En la biografía escrita por Jonathan Dimbleby, “El príncipe de Gales”, Carlos definió su relación con Diana como una “total agonía”  y confesó que se sintió presionado por su padre, el duque de Edimburgo, para casarse con la mujer que para millones de sus súbditos era la “rosa de Inglaterra”.



“A menudo me siento como en una especie de jaula, en la que deambulo atrapado, en espera de la libertad”, relató Carlos sobre su crisis matrimonial. “Este drama tiene todos los ingredientes de una tragedia griega... Nunca pensé que acabaría así. ¿Cómo he podido equivocarme tanto?”, se preguntaba el padre de William y Harry.



De las anotaciones del príncipe recogidas en la biografía se desprendió que Carlos nunca estuvo enamorado de Lady Di y que le propuso matrimonio sólo después de que su padre le hiciera saber que debía comprometerse con ella o interrumpir su relación, para evitar los rumores que perjudicaran a la Corona.



El matrimonio se rompió de forma definitiva en marzo de 1994 y el 29 de febrero de 1996 Diana aceptó divorciarse de Carlos. “Siempre supe que en este matrimonio, éramos tres, lo cual ya es una multitud... y eso hace todo más difícil”, declaró la Princesa en una entrevista con la BBC en 1995.



Sin embargo, Lady Di trató de salvar su matrimonio con Carlos y nunca deseó la separación definitiva, según se lo hizo saber a su ex mayordomo, Paul Burrell, en una carta que le envió el 28 de agosto de 1996, el día de su divorcio.

"Una parte de mi siempre va a querer a Carlos. Cómo me gustaría que me cuidara y se sintiera orgulloso de mi trabajo. Quisiera tanto ser su mejor amiga", afirmó la princesa en esa carta que reprodujo el periódico británico "Daily Mirror".


 


Un divorcio que abre las puertas al verdadero amor



Desde el momento del divorcio la gran mayoría de los ingleses comenzó a sentir aversión por Camila Parker, esa mujer que era bastante mayor que Diana, pero que tenía poco o casi nada de la belleza de la galesa.



Tras la muerte de Diana, el camino quedó libre, y Camilla, de a poquito se fue haciendo un lugar en el protocolo de la Casa de los Windsor. La invitaban a algunos actos oficiales y la pareja no tenía ningún problema para dejarse ver en público.



Finalmente, y después de 30 años de amantes, el 8 de abril de 2005 Carlos se casó con Camila en una ceremonia civil que contó con 30 invitados (incluyendo a William y Harry) entre los que no estaban los padres del novio. Después de tantos años de amor clandestino, Carlos y Camila encontraron un poco de paz. Ya no había motivos para amarse a escondidas.


 


Por Alejandro Gorenstein

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