Prisión efectiva para un hombre que insultó a un chico judío y lo obligó a bajar de un colectivo

Télam
Por Télam

La Justicia dejó firme hoy la condena a 9 meses de prisión de cumplimiento efectivo a Raúl Rodolfo Arenas Vega, quien en 2006 agredió físicamente y con insultos racistas a un chico judío, hijo de un rabino, mientras viajaba en un colectivo.



El caso sucedió en noviembre de 2006, cuando Arenas Vega atacó física y verbalmente a un joven judío en un ómnibus y fue investigado por el juez federal Norberto Oyarbide, indicó a Télam Déborah Kaot, abogada de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), que actuó como querellante en la causa.



El 11 de julio pasado Arenas Vega fue condenado y como ninguna de las dos partes apeló la sentencia y ya vencieron los plazos para hacerlo la decisión quedó firme, al tratarse de un juicio abreviado.



El secretario general de la DAIA, Miguel Angel Zachin, expresó a Télam "su satisfacción por este fallo ejemplar" por los "agravios con epítetos fascistas y discriminatorios" cometidos por el condenado y sostuvo que "esto tiene que tener trascendencia para que toda la ciudadanía pueda hacer valer sus derechos". 



"Esto reafirma y acompaña el compromiso de la sociedad argentina en su conjunto de rechazo categórico a todo acto discriminatorio y al antisemitismo en particular, porque la discriminación no distingue", afirmó.



Arenas Vega, que tiene antecedentes por falsificación de instrumentos públicos (tenía varios documentos de identidad), ya cumple su condena desde hace más de 8 meses, ya que se le dictó prisión preventiva a fines del año pasado, por lo que estará libre en algunas semanas.



Al respecto, Zachin consideró que es lógico porque "así son los plazos de la justicia, que no guardan una relación específica con los montos de las condenas" e insistió que el fallo "puede ser una situación de bisagra, un antes y un después, en el ejercicio es realizar la defensa de los derechos", ya que muchos de estos casos no llevan a condenas efectivas.



Arenas había sido procesado en primera instancia por el juez federal Ariel Lijo y  Oyarbide lo sometió a un juicio abreviado, un procedimiento en el cual el imputado reconoce su participación en el hecho, en el que se le impuso esa condena.



El delito ocurrió el 14 de noviembre de 2006 cuando el hijo de un rabino, de 15 años y quien llevaba su cabeza cubierta con la tradicional "kipá", viajaba en un colectivo de la línea 128 y fue insultado, pateado y obligado a descender.



Luego alertó a un patrullero que circulaba por la zona, cuyos efectivos interceptaron al transporte -cuyo chofer fue testigo en la causa- y detuvieron a Arenas, quien al momento de difundirse el caso utilizaba otra identidad, lo que dificultó la investigación.


 


Para Zachin "hay actos de discriminación constantes en Argentina", aunque opinó que los originados por antisemitismo alcanzan una cifra "normal, afortunadamente, ya que no hay casos resonantes ni de violencia grave. Son elementos externos los que provocan el aumento" de este tipo de actos.



"Cualquier ciudadano tiene que conocer que puede hacer valer sus derechos y confiar que si se dan las situaciones delictivas va a lograr una condena, más allá de la sanción moral que corresponde en este y en otros casos", agregó.

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