PROFESEX: FUROR EN HONG KONG
*Institutos privados de enseñanza promueven a sus profesores como modelos. Algunos hasta tienen fotógrafos, estilistas y diseñadores propios.
*Los alumnos le dan tanta importancia al atractivo sexual de sus maestros como a su nivel de enseñanza.
Angela Yiu y Stella Cheng estuvieron varias semanas con estilistas y fotógrafos antes de ponerse las minifaldas y botas altas para su campaña de promoción.
Ninguna de ellas son modelos vendiendo perfumes o vehículos deportivos. Son profesoras de inglés que ganan muy buen dinero preparando a estudiantes de secundaria para los exámenes de ingreso a la universidad.
“Sus piernas largas son las más hermosas en la industria de la enseñanza” aseguró Ken Ng, profesor de Educación Moderna en una de las escuelas extraescolares más grandes de la ciudad. “Esta es nuestra estrategia de promoción.”
Aunque parezca un chiste, no lo es. El atractivo sexual se convirtió en una herramienta casi tan importante como el nivel de enseñanza. Las profesoras son promocionadas como grandes estrellas de cine y hasta tienen estilistas, diseñadores de moda y fotógrafos a su disposición. Y como si eso fuera poco, tienen sus propios sitios en Internet donde se publican fotos y videos.
En el país oriental ésta es la última estrategia para acaparar a la mayor cantidad de estudiantes que están en camino a los exámenes de ingreso a la universidad.
Las cifras son astronómicas. El Departamento de Censo y Estadística señala que un tercio de los estudiantes acudieron a éste tipo de clases entre el 2004 y el 2005, con una recaudación de US$ 18.9 millones.
La competencia entre empresas de enseñanza privada es feroz y la estrategia que decidieron tomar fue promover a sus profesoras como íconos que seduzcan a sus estudiantes. Ng explicó que cuando la competencia a nivel académico es tan buena, se necesita un terreno donde poder superarlos.
La enseñanza privada es un negocio demasiado rentable en Hong Kong. Tal es así que algunos tutores llegan a tener 4 mil alumnos.
Los nombres con los que se autodenominan tienden a ser tan estrafalarios como la herramienta de marketing que utilizan: “Reina del Inglés”, “Tutora A” o “El Padrino de
Más allá de las grandes empresas que están detrás de este nuevo negocio, el investigador Percy Kwok, explicó que esos centros de enseñanza son muy útiles para instruir técnicas para los exámenes. “Los institutos continuarán”, dijo, “al menos mientras los resultados universitarios sean la mejor evidencia para demostrar la competencia y garantice un ingreso estable”
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