¿Puede un secuestro convertirte en periodista televisiva?
- Hoy por hoy, la respuesta es que sí. Si te privaron de la libertad durante años y conseguiste rating cuando te entrevistaron para que relataras los días de cautiverio y la fuga, la tele corre a darte un ciclo de entrevistas. Te contamos los detalles.
Pasan cosas raras en la televisión. Y afuera, también se consiguen. En este caso, la noticia viene de
Dicho así, suena extraño. Pero la realidad indica que Natascha Kampusch _la chica cuyo nombre se hizo conocido en agosto de 2006, cuando a los 18 años logró escapar del lugar donde Wolfgang Priklopil la había tenido cautiva desde marzo de 1998_ debutará el domingo próximo como conductora de un ciclo de entrevistas. Con una duración de 50 minutos, el ciclo de Puls 4, un canal local de Viena, tendrá
“Se ha informado tanto sobre mí, qué se siente
El problema no radica en la intrépida muchacha que se anima a conducir un programa sin ninguna preparación sencillamente porque, tal y
A juzgar por lo que se observa en el mundo globalizado, hoy por hoy, en la tele, cualquiera puede desempeñar cualquier papel. Siempre y cuando, está claro, se trate de alguien que atraiga
Lo que cuenta, es el rating. Y si el poder de convocatoria de los advenedizos sin oficio televisivo dura lo que un suspiro, es lo de menos. Ya no se trata de sostener figuras con sólidas carreras frente a las cámaras ni de apostar a la fidelidad de los televidentes en base a la calidad sostenida en el tiempo. El rating es hoy, ahora, minuto a minuto. Y la audiencia es para los canales, un ave de paso. El objetivo es detenerla en el curso de su vuelo tanto
Corren tiempos de apuro por el apuro mismo, y la televisión global ha decidido ponerse al frente de esa vertiginosa carrera hacia la nada. En ese marco, si una vedette levanta el rating por las bondades de su anatomía y sus dotes para el baile, no faltará quien le ofrezca ponerse al frente de un ciclo para niños. Si un cómico consigue seducir a la audiencia con sus chistes, harán cola para sentarlo a conducir un programa político. ¿Una aspirante a actriz midió muy bien mientras contaba sus cuitas sentimentales o sexuales en un ciclo de chimentos? Pues bien, es el momento ideal para hacerla aparecer
Es lo que hay en el siglo XXI: una audiencia que mata la ansiedad a golpes de control remoto y una televisión cuyo menú se basa en minutas al paso.
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