Registro para perros peligrosos
*Por el Prof. Med Vet Leonardo Sepiurka.
Del mismo modo que para poder conducir vehículos que suponen mayor riesgo, se debe rendir un examen más riguroso para poder obtener una licencia profesional, el hacerse cargo de animales peligrosos requeriría de similar procedimiento para gestionar una habilitación especial para su tenencia y deambulación.
En una reciente nota en www.minutouno.com, se informa acerca de las gestiones avanzadas en ese sentido en el ámbito de la provincia de Buenos Aires.
Estos requisitos imprescindibles para poder tener ejemplares de las razas consideradas peligrosas son inexcusables en Europa y son regla en algunos municipios y provincias de la Argentina.
Tambien he abordado en notas anteriores y en este mismo blog, la problemática que suponen este tipo de razas de perros, señalando que ejemplares de cualquier otra raza y hasta mestizos pueden considerarse peligrosos si no han sido oportuna y correctamente sociabilizados.
El ser humano considerado animal superior demuestra permanentemente ejemplos de irracionalidad y estallidos de actos agresivos y peligrosos, donde las consecuencias son pagadas en ocasiones por multiples víctimas. En estos casos deberían realizarse algo más que un Test de Relaciones Objetales por parte de Sicológos, para detectar agresividad subyacente, sino que los múltiples casos de seres con diversos grados de agresividad evidente, deberían circular por la vida no sólo con registro sino con un cartel que los identifique como peligrosos, a fin de tomar prudente distancia.
Cuando nos cruzamos en la calle con un Rottweiler, con un Fila Brasilero, con un Presa Canario y con algunos otros "que meten miedo" -aún teniendo puesto el más seguro de los bozales- hace que nos alejemos preventivamente pues su porte y su fama los delatan, aunque ejemplares puntuales puedan ser comparados con el más manso de los corderos.
Pero queda aún una asignatura pendiente y es la de la correcta identificación individual de cada uno de los ejemplares. Esto es totalmente posible y se logra con un microchip que es aplicado profesionalmente por los Médicos Veterinarios el que queda alojado por debajo de la piel. No es obviamente una chapa patente, pero con la utilización de un escaner adecuado, es leido y de él se recogen los datos necesarios que identifican al animal y a su propietario responsable. Considero que debería ser incluido en la reglamentación en estudio, ya que de este modo se completa la responsabilidad asumida por el dueño. Ante un litigio no sería imposible que nos cambien el perro o "que nos metan el perro" en este caso otro. El estar microchipeado lo evitaría.
Este sistema es útil también ante casos de extravio, y es requisito imprescindible para quien piense viajar con su animal al viejo continente, y si bien en algunas razas se impone el tatuaje con letras y números identificatorios en el pabellón de la oreja, este sistema ofrece más fiabilidad.
A modo de resumen aconsejaría buscar siempre el consejo profesional antes de adquirir o recibir un animal, para tener un panorama predecible, y conocer los requisitos y condiciones de una tenencia responsable, sobretodo en aquellos casos de animales peligrosos.
La guía profesional durante la crianza y en las primeras etapas del desarrollo son necesarias para lograr la correcta inserción en la dinámica del hogar a donde se incorporará cada animal de compañía, evitando adicionalmente problemas a futuro, como trastornos del comportamiento de los cuales no estan exentos.
Prof.Leonardo Sepiurka
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