Los Pumas vs Irlanda, un clásico del rugby con gusto a venganza

NA
Por NA
Eliminados por Irlanda en el Mundial 2003, en una situación similar a la que vivirá Argentina hoy en París ante el mismo rival, 17 Pumas irán por la venganza, que además puede abrirles la esperanza de unos cuartos favorables en Francia-2007, que los lleve a semis por primera vez.

De los 30 Pumas en Francia, 17 estuvieron en la plantilla de 2003. Algunos repiten hoy desde entrada, otros eran suplentes y entran, otros salen, algunos vuelven a apoyar desde afuera, pero en general en el grupo se respira deseo de revancha. Y seguramente lo mismo querrá el entrenador Marcelo Loffreda, quien vivió su primera frustración grande como técnico con aquella derrota ante el XV del Trébol, en Adelaida (16-15).

"Ganarle a Irlanda, clasificarnos primeros y de paso eliminarlos sería la revancha perfecta", soltó con brutal honestidad el fullback albiceleste Ignacio Corleto, aún dolorido por la ajustada derrota de hace cuatro años.

"Te quedan cicatrices y le quiero ganar a Irlanda, borrar ese gusto amargo y que esta vez ellos se queden mal, sacarlos del Mundial", agregó Nany, autor de un drop aquel 26 de octubre de 2003.
  
Este domingo, además de Corleto, el capitán Agustín Pichot, el centro Felipe Contepomi, Gonzalo Longo, Lucas Ostiglia y Ignacio Fernández Lobbe, que van desde el arranque, serán los líderes revanchistas, ya que jugaron de entrada en Australia y repitan ahora en Francia.
  
"Los recuerdos están ahí frescos", afirmó Contepomi, jugador del Leinster irlandés y máximo anotador albiceleste hasta el momento con 42 tantos.

El número ocho, Longo, quiere limpiar aquella herida. "Tengo el peor recuerdo del 2003. Hicimos un buen partido en el primer tiempo, pero tuvimos un error en un line y después nos hicieron un try. Esperemos poder sacarnos de encima esa frustración", contó.
  
"Queremos ganar para terminar una semana perfecta, y de paso evitar a los All Blacks en cuartos", deslizó por su lado Nacho Fernández Lobbe.
  
Rimas Alvarez Kairelis y Nicolás Fernández Miranda vivieron de lleno aquellos 80 minutos de frustración australiana y ahora les tocará apoyar desde el banco de suplentes.

En cambio, Martín Scelzo, Patricio Albacete, Juan Martín Hernández y Mario Ledesma invirtieron sus papeles y de reemplazantes pasaron a titulares, con el cuchillo entre los dientes, y sed de venganza.
  
El hooker Ledesma espera el partido con tranquilidad. "No lo quiero tomar como una revancha, aunque tiene un gusto especial y si dejo a Irlanda fuera, mejor. Aquel partido nos cambió la cabeza, perdimos por un punto y nos dijimos no conformarnos más con hacer un buen papel, ahora hay que ganar", afirmó.

Manuel Contepomi, quien estaban en el plantel de hace cuatro años pero quedó fuera de la convocatoria, ahora tendrá la oportunidad de vengarse en el campo. "Se la importancia que tiene este partido para el rugby argentino", sostuvo.

El tercera línea Martín Durand quedó fuera de aquel duelo y también se perderá este, pero su ojo crítico, desde dentro del plantel, aporta un dato valioso: "En 2003 nos faltó preparación y convencernos de lo que podíamos dar. Hoy creo que tenemos todo para ganar".
  
Para los nuevos, como el ala Horacio Agulla, de 22 años, quien recordó "haber visto el partido de 2003 con mi banda de amigos, seguramente tras escaparme del colegio", confesó que el grupo ya le pasó el espíritu de clásico que tiene hoy un Argentina-Irlanda.

Dejá tu comentario