Salir a la calle es jugar a la ruleta rusa

*La inseguridad se instala como nunca en las calles de Buenos Aires.
*Vivir con miedo y paranoia son las únicas soluciones ante la ausencia de medidas por parte de las autoridades.

Cada vez que pongo la llave en la puerta de mi casa, no sé si voy a volver. No puedo asegurarle a nadie que voy a estar bien después de mi doble jornada de estudio y trabajo. Salir a la calle en Buenos Aires, es meterse en una jungla sin códigos.
 
Los delincuentes ya no están en algunos barrios, están en todos y operan tranquilamente ante los ojos de los ciudadanos. Te esperan en la parada de colectivos, te interceptan en la calle, entran a las casas con familias y chicos adentro. Asaltan a los jubilados y los golpean hasta matarlos para sacarles lo poco que tienen.

Hoy en día ya no sirve de nada para salvarte la vida aquel consejo paternal: “Vos dale todo lo tengas”. Estamos todos expuestos y nadie hace nada… 

La semana pasada atacaron a un adolescente en un colectivo y le clavaron un cuchillo cerca del corazón para sacarle una guitarra. A cuadras de la Facultad de Medicina, un grupo de chicos amenaza con dar “muchas puñaladas” a quien no les de algunos pesos. 

En Buenos Aires se vive con miedo y paranoia, sólo hay que sobrevivir. En la calle hay que estar muy atento y siempre preparado para el ataque.  

Los ladrones están sueltos; nuestras vidas en peligro y a nadie parece importarle lo que nos está pasando. No se habla de la seguridad de las personas, se habla de los derechos de los que rompen las reglas.

La impunidad se hace dueña de una sociedad, que lamentablemente, se acostumbra a vivir sumergida en el miedo.

Dejá tu comentario