SAQUEAN BARCO EN PLAYA INGLESA

*Aunque algunos los llaman “buscadores de tesoros”, la policía inglesa intenta parar el saqueo de las mercaderías que transportaba el accidentado carguero MSC Napoli.

EFE
Por EFE
El carguero MSC Napoli fue remolcado hasta un lugar poco profundo frente a las costas de Devon tras sufrir daños estructurales como consecuencia de la fuerte tormenta que afectó el jueves pasado al Reino Unido y desde entonces ha perdido por la borda unos 200 contenedores.

Mientras los expertos en medidas anticontaminación tratan desesperadamente de evitar daños ecológicos mayores, miles de vecinos de la zona se han empleado a fondo desde entonces en otra actividad el “saqueo”.

   Mary Carstairs, una maestra jubilada de 59 años, contó que acudió con una amiga sólo para dar un paseo por la playa y ver lo que estaba ocurriendo, y acabó llevándose unos cuantos cosméticos y una campera para su nieto.

La playa de Branscombe, normalmente desierta en esta época del año, es escenario de una continua procesión de personas, algunas incluso con bebés en brazos, que tratan de llevarse a casa lo que pueden.

Y ello pese a que la policía, que decidió cortar los accesos a la playa para impedir que continúe el pillaje y que puedan actuar las grúas, ha advertido de que alguno de los contenedores puede incluir sustancias químicas peligrosas.

Nada de eso ha impedido que sigan llegando personas a la playa. Esta mañana unos doscientos rezagados, algunos de los cuales habían tenido que caminar varios kilómetros, trataban de encontrar todavía algún objeto de valor.

  Tom, un miembro de la Marina británica de 21 años, "No podía creer lo que veían mis ojos. Había tantas cosas. Era como la cueva de Aladino".  

Mary Carstairs, una maestra jubilada de 59 años, contó al diario británico "The Daily Telegraph" que acudió con una amiga sólo para dar un paseo por la playa y ver lo que estaba ocurriendo, y acabó llevándose unos cuantos cosméticos y una campera para su nieto.

Tom, un miembro de la Marina británica de 21 años, explicó al diario "The Guardian" que pasó toda la noche del domingo al lunes sin dormir.

"No podía creer lo que veían mis ojos. Había tantas cosas. Era como la cueva de Aladino", indicó.

 Los más afortunados son los que han logrado hacerse con alguna de las cincuenta motos BMW último modelo que, según la prensa británica, han llegado hasta la playa.   

Los más afortunados son los que han logrado hacerse con alguna de las cincuenta motos BMW último modelo que, según la prensa británica, han llegado hasta la playa.

 Quienes han hecho el camino hasta allí no le hacen ascos a neumáticos, alfombras, comida para gatos, vino, anteojos de sol, osos de peluche, cremas antiarrugas... y también zapatos, aunque muchas veces resulta difícil encontrar el par completo.

También están los que se conforman con llevarse simplemente lo que encuentran, pero los más ambiciosos idean fórmulas para recuperar los coches y tractores que han quedado semienterrados en la arena de la playa.

Según la ley británica, cualquier persona que encuentre una mercancía procedente de un naufragio debe comunicarlo a las autoridades ya que, en caso contrario, cometería un delito y podría ser multado con 2.500 libras (alrededor de US$ 5000).

Además, perdería el derecho a quedarse con el objeto en cuestión y tendría que pagar al propietario el doble de su valor.

 Según la ley británica, cualquier persona que encuentre una mercadería procedente de un naufragio debe comunicarlo a las autoridades ya que, en caso contrario, cometería un delito y podría ser multado en US$5000.   

Pero los que informen de su hallazgo pueden reclamar una recompensa basada en el valor del objeto recuperado.

No se sabe si ignorantes de esas cuestiones legales, muchos de esos “saqueadores” o más románticamente llamados “modernos cazadores de tesoros” se han apresurado a ofrecerlos en la página de subastas por internet Ebay, donde ya había varios anuncios de mercancías recuperadas del MSC Napoli.

Para uno de ellos, Héctor, de 33 años, lo que hacen no es robar, ya que si ellos no tomaran esas cosas acabarían estropeándose en el mar.

Sin embargo, Anita Bokdal, una ciudadana sueca cuyas posesiones eran transportadas por el barco, se mostró "horrorizada" por lo ocurrido.

Algunas de las mercaderías saqueadas ya se ofrecen en la página de subastas por internet Ebay.   

"No podía creer que estuvieran haciendo eso. Eran nuestras posesiones personales", dijo al diario "Daily Telegraph".

Y mientras tanto continúa el "otro" trabajo, el de bombear las 3.500 toneladas de petróleo que contenía el buque, tarea que podría durar una semana.

Las autoridades británicas advierten además de que la actividad de los "cazadores de tesoros" incrementa el impacto medioambiental en un 800 % y dificulta la extracción del petróleo.

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