Sepa si su hijo necesita anteojos

* Los síntomas más comunes son el dolor de cabeza, cansancio, la dificultad para copiar del pizarrón y el acercar los objetos para verlos más de cerca.
* Los especialistas recomiendan cómo prevenir las enfermedades de la visión en los niños.

Que acerquen los objetos para verlos más de cerca, que les duela la cabeza, que tengan los ojos rojos, que se cansen, que vean nublado o doble y que presenten dificultades para copiar del pizarrón, sumado a antecedentes familiares, son los principales síntomas para darse cuenta si los chicos necesitan usar anteojos.

Norma Graifman, especialista en oftalmopediatría del Hospital Garrahan, expresó a minutouno.com que  “muchas veces cuando hay esos síntomas los chicos pueden ver bien, pero a costa de un esfuerzo en la acomodación para enfocar la visión”.

Para Angélica Damel, médica oftalmóloga especialista en niños, muchas veces ocurre que los chicos no saben cómo explicarle a sus padres los problemas que padecen en la vista. Por eso, en diálogo con minutouno.com, dijo que es muy importante que estos “les realicen exámenes preventivos en los primeros años de vida del chico para averiguar si padecen algún problema en la visión”.

Una de las posibilidades es hacer al niño un fondo de ojos durante el primer año de vida, y cuando la criatura puede hablar se puede medir la agudeza visual, que es la visión que uno tiene a distancia.

Para esto último se le muestran imágenes que pueden ser letras o dibujos y el niño tiene que decir qué es lo que está viendo y si no lo observa o distingue con claridad, el especialista se puede dar cuenta de cuánto ve -o no- de cada uno de los ojos.

Mediante la prueba denominada“Reflejo de fijación y seguimiento” los adultos se pueden dar cuenta si sus bebés tienen problemas para ver desde temprana edad. “Para ello se le tapa un ojo y se le hace fijar una luz u objeto, y el observador puede ver si el bebé lo está fijando. El especialista después  mueve la luz de lugar y el bebé debe seguirla", explicó Graifman.

Muchas veces ocurre que los chicos tienen problemas con uno de sus ojos y esa dificultad pasa desapercibida. Graifman destacó que cuando el niño se da cuenta puede ser tarde. Si se lo descubre a los ocho años puede tener una ambliopía, que es la falta de desarrollo visual de uno de los ojos.

Por ese la especialista insiste en la prevención, ya que entre los cuatro y seis años es cuando el chico adquiere el máximo de su agudeza visual. “Si uno detecta el problema antes de los cuatro se lo puede tratar indicándole el anteojo adecuado”, alegó.


 


Alteraciones refractivas más frecuentes


 


Las siguientes son las enfermedades más típicas que pueden padecer los chicos en relación con su visión.


 


Miopía: es la condición por la cual los objetos cercanos se ven claramente y los lejanos aparecen borrosos, desdibujados o directamente no se ven.



Astigmatismo: se da cuando el ojo distorsiona la visión en todas las distancias producto de la existencia de diferentes radios de curvatura en la córnea.



Hipermetropía:  es consecuencia de un ojo más corto que lo normal en su eje anteroposterior o de una córnea demasiado plana. Esto hace que la persona vea mal a distancia y que tenga también problemas de nitidez con la visión cercana.

Angélica Damel expresó que tanto  el astigmatismo como la hipermetropía  pueden tener una alteración de la maduración de la visión. “Estas  enfermedades no se curan aunque se corrigen con anteojos. Significa que los necesitan para poder ver”, dijo.

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