Desearse más y pelearse menos: un secreto para tener felices fiestas
La sensibilidad en la época de festejos siempre está a flor de piel y no es extraño que afloren problemáticas en la pareja.
Cuando se acercan las fiestas de fin de año la sensibilidad se pone a flor de piel. Y es frecuente que afloren problemáticas que permanecen latentes el resto del año. La llegada de la Navidad y el Año Nuevo puede ser una buena oportunidad para reencontrarse con la pareja, sobre todo cuando existen tensiones o cuando se está cerrando un año complicado para el vínculo
Época en la que se cierran ciclos y se hacen balances; ello nos confronta con lo que se termina, con lo no resuelto y, también, con el recuerdo de quienes, por diversas razones, ya no están en nuestras vidas. Todo se tiñe de un sabor agridulce. Detrás del pretendido regocijo subyace un sutil dejo de melancolía.
En el balance que se hace a esta altura del año aparecen los proyectos, las ideas, los viajes, los cambios de casa, de trabajo. También analizamos la posibilidad de comenzar con nuevos estudios o cursos que por distintos motivos quedaron postergados. A nivel familia, podemos preguntarnos qué cambios podrían favorecer la buena comunicación para que cada encuentro pueda ser disfrutado a pleno. Es importante la negociación: cada integrante debe ceder en algo y aprender a consensuar la aceptación del otro como es y no por sus conductas.
En esta etapa del año donde se cierran muchas cuestiones, es el momento de pensar en la apertura de nuevas puertas. El momento favorece a la iniciativa de reflexionar sobre lo hecho hasta el momento y darse la posibilidad de vivir a pleno, todos y cada día de nuestras vidas, teniendo en cuenta lo rápido que pasa el tiempo.
Vicky y Juan (32 y 40 años respectivamente): "Dada la crisis que estábamos atravesando, y el monto de ansiedad y desacuerdos en relación a los lugares de encuentro, pensamos que lo mejor para nosotros, el mejor escenario para pasar estas fiestas, era decidir qué hacer sin que nadie se sintiera molesto u obligado; evitaríamos así reflotar rivalidades familiares, o de pareja. Lo importante era defender nuestro vínculo y no cumplir con exigencias externas"
Más allá de las crisis que Vicky y Juan atravesaban, sabían que dado que se seguían eligiendo, debían aprovechar ese momento festivo para reafirmar el amor y defenderlo ante cualquier situación foránea que pretenda entrometerse.
Lali y Marcelo (38 y 45 años): "Éramos capaces de poner límites a la influencia externa, a nuestras familias de origen. Por eso decidimos que si había algo que festejar y reafirmar era el compromiso de estar juntos"
Para que la intimidad pueda ser protagonista de estas noches, hay que otorgarle el lugar que se merece. Hacer insinuaciones con frases, caricias, "toqueteos" bajo la mesa, o un brindis provocador convocan al placer. El calor de la noche, una copita de vino o champan sirven para iniciar el contacto cuerpo a cuerpo.
Les sugiero acá solo algunos tips para que este fin y comienzo de año sean una noche muy especial y una experiencia inolvidable:
- No olviden: el objetivo de esta noche es reencontrarse con la pareja: una música en particular, un par de velas y un menú diferente no pueden faltar en este contexto. ¿Por qué no cenar semi vestidos?
- Preparen regalos que sorprendan: tarjetas con frases sugerentes, lencería erótica o juguetes sexuales, colgándolos en distintas partes del árbol o en diferentes partes de la casa.
- Usen disfraces alusivos o no a las fiestas pero con un toque sensual y erótico.
- Susurren fantasías al oído, pensando sobre todo en esa sensación de no límites que proporciona nuestra creatividad y, por otro lado, cuánto mejor la pasamos si damos rienda suelta a nuestra imaginación.
- Acaricien al otro de modo provocativo.
- Bésense, mucho y de diferentes formas: comiencen con besos muy suaves, incrementando los movimientos y apertura de la boca de a poco y en la medida en que los "mensajes" que se transmiten con los labios lo permitan. Mientras se besan, acaríciense la cara, manos, cuello, espalda.
- Bailen, bailen mucho susurrándole cosas a nuestra pareja, mientras la música invade nuestro cuerpo.
Y que este 2014 resulte inolvidable. En parte depende de ustedes.
Lic. Diana M. Resnicoff. Psicóloga clínica. Sexóloga clínica.
TE: (54-11)4831-2910
E-mail: [email protected]
Página Web: www.e-sexualidad.com
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