En la alcaidía, Mangeri "lloraba" y decía que había sido "un accidente"
Un oficial del Servicio Penitenciario Federal (SPF) expresó este viernes que cuando el portero Jorge Mangeri ingresó detenido a la alcaidía de tribunales por el crimen de Ángeles Rawson, "lloraba" y decía que había sido "un accidente".
"El recuerdo que tengo es ver a una persona en estado de shock. Estaba muy pálido y muchas palabras no decía", recordó el oficial. Luego, agregó que Mangeri "lloraba mucho y decía 'fue un accidente'".
Murdoch también declaró sobre el "acta de lesión" que él mismo confeccionó y que fue el motivo de su convocatoria como testigo por parte de la querella.
Es que el abogado de la familia Rawson, Pablo Lanusse, descubrió en el legajo penitenciario de Mangeri que existía un "acta de lesión", donde consta que el propio detenido reconoció al ingresar a la Unidad 28 que las lastimaduras que tenía en su cuerpo eran autoprovocadas.
"Las lesiones que tengo me las produje yo en la vía pública con un encendedor", dice con letra de imprenta manuscrita el acta que lleva la firma de Mangeri.
Murdoch ratificó ante el tribunal que fue el propio portero el que escribió a mano esa frase en los renglones en blanco del formulario.
También explicó que ese tipo de acta se hace "para resguardo" de cualquier detenido que ingresa "con lesiones que sean visibles a simple vista".
A preguntas del fiscal Fernando Fiszer, Murdoch aclaró que justamente Mangeri dijo lo del "accidente" cuando "le hacían la requisa".
Cuando le tocó interrogar a la defensa, el abogado Adrián Tenca le preguntó a Murdoch si él sabía que Mangeri se había "autoinculpado" previamente en la fiscalía, pero el oficial del SPF dijo que "no".
Para los acusadores, los dichos de Murdoch acreditan que en la alcaidía de tribunales hubo una segunda autoincriminación del imputado, luego de que durante la madrugada, en la Fiscalía de Instrucción 35, a cargo de Paula Asaro, el portero dijera: "Soy el responsable de lo de Ravignani 2360. Fui yo".
También declaró este viernes sobre las lesiones que aquel día presentaba Mangeri la médica Noemí Ruth Ghirardi, quien fue la integrante del Cuerpo Médico Forense (CMF) –ahora jubilada-, que revisó al acusado antes de la indagatoria.
Su informe fue cuestionado en la audiencia por la fiscalía y la querella porque nunca asentó que Mangeri tenía excoriaciones compatibles con arañazos, decía que todas las lastimaduras habían sido provocadas por calor o por choque o golpe contra un elemento romo y duro y porque le daba a las heridas una data de 48 horas –era sábado y se cree que Ángeles pudo haberlo rasguñado el día lunes-.
Ghirardi tuvo que reconocer en el juicio las falencias de su informe médico y se justificó diciendo que la luz del sitio donde revisó a Mangeri en la Unidad 28 "no era la mejor".
Al exhibirse en un monitor una serie de fotografías de algunas excoriaciones que Mangeri presentaba en las muñecas, manos, algún sector de la espalda y un tobillo, Ghirardi admitió que algunas de esas heridas no las vio y que "podrían ser compatibles" con arañazos.
El juicio continuará el próximo miércoles con la declaración de los 10 miembros del CMF y los peritos de parte que participaron de la segunda junta médica de la causa que concluyó que Ángeles murió sofocada y estrangulada en una maniobra que no duró más de cinco minutos, durante un ataque sexual.
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