Apocalipsis alacrán
La repercusión que tuvo todo lo relacionado con los alacranes en los nos lleva a preguntarnos sobre cómo funciona la paranoia.
Tiempo atrás, en una pequeña localidad de Estados Unidos un oso del bosque ingresó en la urbe y comenzó a deambular por las calles, atemorizando a todos los habitantes del lugar quienes atónitos observaban a través de sus ojos o la televisión el lento transitar del animal salvaje el cual, luego de apostarse al frente de una casa fue alcanzado por los dardos tranquilizantes que, si bien durmieron al animal, no pudieron calmar los ánimos de ciudadanos quienes alterados por el evento se trasladaron hasta el edificio municipal para reclamar a viva voz (incluso con cantos muy pegadizos) que se tomen medidas urgentes para frenar los angustiantes ataques de osos en la ciudad, pedido que fue tenido en cuenta para dar lugar a un despliegue descomunal denominado "Patrulla anti-osos".
A tal respecto podemos comprender que la mesura, el equilibrio y la armonía de nuestra vida radica en evitar posicionarse tanto en la idea de que todo podemos como en la idea de que todo puede matarnos inmediatamente, es decir, aceptar que la muerte es una posibilidad pero que ello no es obstáculo para que, hasta el momento de su llegada, desarrollemos nuestro transitar de la mejor manera posible. Sin embargo, solemos como sociedad oscilar intempestivamente entre ambos polos de esta dicotomía y por ello un día aplaudimos un nuevo descubrimiento espacial y al otro lloramos porque los alacranes existen.
¿Es lógico entonces tanto temor, tanta repercusión? El filósofo Thomas Hobbes entendía muy bien cómo el miedo manipulaba a las personas, forzándola a cometer actos que de otra forma no harían o cediendo derechos con la única esperanza de que el pánico desaparezca. ¿Serán los alacranes un nuevo factor para infundirnos pavor? Probablemente en unas semanas olvidemos a estos arácnidos para reemplazarlos por otras amenazas con rostro de virus de gripe A, de miembro de Isis o de meteorito cósmico pero ¿podremos algún día erradicar el miedo sin fundamento o seguirá siendo para siempre los hilos que maniobran estas marionetas que somos?
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