Fraticelli y Chiara Páez: Los dos casos que conmocionaron a Rufino

Sociedad

Los separan 15 años pero ambos trascendieron a nivel nacional. Dos adolescentes brutalmente asesinadas. ¿Cuáles son las diferencias y similitudes entre los dos crímenes?

Chiara Páez de 14 años apareció el domingo por la noche muerta enterrada en el patio de la casa de su novio, un joven de 16 años. El caso reavivó el repudio contra la violencia de género y puso sobre agenda el aumento de casos de femicidios en los últimos años. La ONG Casa del Encuentro informó que en el 2014 hubo 277 mujeres que fueron asesinadas por el solo hecho de ser mujeres.

Sin embargo, la ciudad santafesina de Rufino ya había sido escenario de uno de los crímenes más atroces de la historia argentina, que tuvo como protagonista a la familia Fraticelli. Ocurrió en mayo del año 2000, cuando Natalia, la hija del juez de la ciudad, Carlos Fraticelli y Graciela Diesser apareció muerta en la cama de su casa con una bolsa en la cabeza.

Por el crimen fueron condenados los dos padres a prisión perpetua como coautores del homicidio doblemente calificado de su hija, quien padecía un retraso mental.

Sin embargo, luego de una larga discusión judicial, la Corte Suprema revisó la sentencia y en agosto del 2009 ambos padres obtuvieron la libertad condicional. El matrimonio se separó y Graciela Dieser se suicidó años después.

Los vecinos de Rufino estaban consternados, sin embargo, fue un caso que dividió a la población: había quienes los consideraban culpables y quienes creían en su inocencia.

El crimen de Natalia jamás fue esclarecido. En marzo de este año la Justicia ratificó la absolución de Carlos Fraticelli y el caso quedó completamente cerrado e impune.

Otra adolescente asesinada 15 años después


El domingo cerca de las ocho de la noche, los efectivos policiales confirmaron que el cuerpo de Chiara Páez estaba enterrado en el patio de la casa de su novio Manuel, un joven de 16 años. Chiara estaba embarazada y según confesó su novio, que hasta el momento está imputado, ese habría sido el móvil del crimen.

Manuel confesó que fue él quien la había matado y que no tuvo la ayuda de ninguno de sus familiares. Sin embargo, para los investigadores y la familia de la víctima,esto resulta casi imposible, porque el joven vive con su mamá, padrastro y abuelos en una casa no muy pequeña y no podría haber hecho un pozo y matado a la adolescente sin que nadie lo hubiese escuchado.

En caso de que la Justicia no encuentre elementos que involucren al resto de la familia, sería otro caso que quedaría impune en Rufino, ya que Manuel, al ser menor no puede cumplir una condena y podría quedar en libertad en los próximos días.

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