Un peligroso narco quedó en libertad por ser buen alumno en la cárcel

Sociedad

La condena del peruano "Marcos" fue rebajada cinco meses porque terminó la secundaria e hizo un curso de mecánica. Estaba detenido desde 2007 por liderar un negocio de paco y cocaína en la villa 1-11-14.

Marco Antonio Estrada González, de nacionalidad peruana y conocido como "Marcos", estaba detenido en el penal Ezeiza desde 2007, cuando fue encontrado culpable de dos causas vinculadas al narcotráfico en la villa 1-11-14, del Bajo Flores. Tenía prevista su salida en julio próximo, pero su condena fue rebajada cinco meses porque terminó la secundaria e hizo un curso de mecánica.

La resolución del Tribunal Oral Federal (TOF) N° 3, dada a conocer este viernes por el diario Clarín, indica que "Marcos" salió del complejo de Ezeiza hace diez días, beneficiado por una normativa que establece salidas anticipadas para quienes estudian en situación de encierro.

La ley 26.695, promulgada en agosto de 2011 y que modificó la ley de Ejecución Penal, en su artículo 140 establece una escala de reducción de penas a los presos que decidan estudiar en la cárcel. Los abogados del narcotraficante recurrieron a esa norma y solicitaron su salida anticipada.

A partir de informes positivos sobre el recluso elaborados por varios sectores del complejo N° 1 de Ezeiza, entre ellos Educación, Asistencia Social y la Dirección de Trabajo, el TOF N° 3 tomó la decisión de reducir la pena del jefe narco.

El momento de la detención

Estrada González, quien ya había sido condenado en 2004 por narcotráfico, fue detenido en noviembre de 2007 en Paraguay, sorprendido por la policía en la ciudad de Lambaré y acusado de falsificar su documento, informó en aquel entonces el diario Página 12.

Fuentes de la Policía Federal argentina informaron que el sospechoso circulaba en un taxi cuando personal de la seccional de Lambaré detuvo la marcha del vehículo, en un control de rutina. Cuando los policías paraguayos identificaban a sus ocupantes, advirtieron que "Marcos" llevaba un documento falso y lo demoraron cuando quiso escapar.

Luego certificaron su verdadera identidad y, al constatar que tenía un pedido de captura internacional de la Justicia argentina, lo dejaron preso en la comisaría 15 de Lambaré, a disposición del Juzgado de Garantías 7 local, a cargo de Patricia González.

"Marcos" aceptó un juicio abreviado y fue condenado a diez años. A mediados de 2014 se cumplían las tres cuartas partes de su condena, que le garantizaban su libertad.

Sin embargo, salió cinco meses antes a cambio de fijar un domicilio, "abstenerse de usar estupefacientes o de abusar de bebidas alcohólicas", "no cometer nuevos delitos" y presentarse periódicamente ante la Justicia. El hombre regresó a su casa en un barrio privado de Ezeiza, donde tiene pensado abrir un comercio.

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