Lo estafan en un cajero y la Justicia hace que le paguen sólo la mitad

Sociedad

*Cayó en una trampa que le retuvo la tarjeta y le sacaron 10 mil pesos.
*El banco deberá devolverle 5 mil.

La Justicia condenó a un banco privado a resarcir sólo con 5.460 pesos a un cliente víctima de una estafa mediante una tarjeta de débito, a quien le sustrajeron de su cuenta 9.960 pesos.

La Sala D de la cámara en lo Comercial, con las firmas de los jueces Pablo Heredia, Juan José Dieuzeide y Gerardo Vassallo, entendió que si bien había existido una operación para que el cajero retuviera la tarjeta del damnificado, éste demoró demasiado en hacer la denuncia, lo que posibilitó que se realizaran otras operaciones de extracción de dinero.

El caso ocurrió el 28 de setiembre de 2003, cerca de las 10.10, cuando la víctima –cliente del BBVA- fue a la sucursal Gualeguay del banco para realizar una operación en el cajero automático. Pero tras insertar la tarjeta Banelco, le fue retenida pese a haber ingresado su clave correcta.

El hombre no pudo recuperar su tarjeta, y sin realizar la denuncia inmediatamente, esa noche "consultó por vía remota (internet) el saldo de su cuenta bancaria asociada, advirtiendo con sorpresa que se habían efectuado distintas extracciones dinerarias por un total de $ 9.920".

Cuando efectuó el reclamo, en el banco le explicaron que había sido víctima de la colocación de un "pescador", una trampa que se coloca en la ranura del cajero y hace que la trajeta quede trabada´.

En primera instancia, la Justicia accedió a resarcirlo sólo con 1.000 pesos, porque ese fue el importe que le fue sustraído en la primera operación fraudulenta, un minuto después de que la tarjeta le fuera retenida.

El fallo "entendió que la omisión del actor en hacer una pronta denuncia de lo ocurrido, había permitido dos de las tres extracciones que en perjuicio de él se realizaron el mismo día en otras sucursales".

Al revisar la sentencia de primera instancia, la Cámara sostuvo que el banco no había podido probar que la estafa haya sido causada por "culpa o negligencia" de la víctima, y menos con su dolo o intención de perjudicar".

La Cámara corrigió que mientras el fallo de primera instancia "entendió que la apuntada omisión (de la denuncia) actuó como concausa del hecho ilícito, en realidad, solamente agravó sus consecuencias, esto es, agravó el daño". Por ello, elevó el resarcimiento a 5.460 pesos.

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